Mérida, Yucatán.― “Estamos transitando hacia un mundo con más retos complejos”, advirtió Eduardo Suárez, vicepresidente de Latin America Economics de Scotiabank en el marco la LII convención nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) efectuada en esta ciudad.
También afirmó que los cambios políticos, el populismo y la incertidumbre económica global están configurando un panorama cada vez más impredecible.
La conferencia de Eduardo Suárez fue moderada por Úrsula Wildheim, integrante del Comité Técnico Nacional de Gobierno Corporativo.

El tema central fueron las implicaciones económicas de los recientes y futuros cambios de gobierno en Estados Unidos y México, y su impacto en nuestro país.
El conferenciante comenzó reflexionando sobre la naturaleza de los retos que enfrenta el mundo actual, clasificándolos en tres categorías: simples, complicados y complejos.
Según explicó, mientras los problemas simples y complicados son controlables y predecibles, los retos complejos, como los huracanes o los cambios geopolíticos, requieren una flexibilidad sin precedentes para ser afrontados.
T-MEC, “tema crucial”: la actualización del tratado podría adelantarse
Destacó la inminente revisión del T-MEC, que consideró como un tema crucial para México.
El proceso de actualización del tratado, dijo, podría adelantarse para evitar conflictos con elecciones importantes, como las de Canadá en 2025.
Subrayó también la creciente preocupación de Estados Unidos respecto a la inversión china en México, particularmente en sectores estratégicos como las telecomunicaciones y los componentes eléctricos.
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Nueva política estadounidense
En el análisis del experto surgió otro tema clave: el impacto de las políticas energéticas y fiscales de Estados Unidos en la economía mexicana.
Eduardo Suárez indicó que los enormes subsidios a las energías renovables aplicados durante la administración de Joe Biden, aunque inicialmente diseñados para promover la sostenibilidad, beneficiaron principalmente a estados como Texas debido a su flexibilidad regulatoria y capacidad de implementación.
Sin embargo, con la probable llegada de Donald Trump al poder, anticipó un cambio de rumbo en esta política.
“Estados Unidos tendrá un boom energético”, afirmó Suárez, quien consideró que Trump probablemente eliminará los castigos a la energía tradicional, lo que podría contrarrestar los planes del gobierno mexicano de impulsar las energías verdes.
Además, los subsidios estadounidenses a sectores estratégicos podrían complicar la competitividad de las industrias mexicanas, particularmente en el sector automotriz y de maquinaria pesada.
Otro tema preocupante, agregó, es el incremento proyectado de la deuda estadounidense. El conferencista explicó que, dependiendo de las políticas aplicadas, esta podría crecer entre 1.7 y 17 billones de dólares en la próxima década, afectando también a las economías emergentes como México, que verían incrementados sus costos de financiamiento.
Posible abandono de Trump de alianzas como la OTAN
Asimismo, dijo que el posible abandono de Trump de alianzas estratégicas como la OTAN y su presión para que otros países aumenten su gasto en defensa generarían déficits fiscales globales.
Esto, sumado a la animosidad bipartidista contra China, plantea retos adicionales para México, especialmente en términos de comercio e inversión, aseveró el especialista.— Darinka Ruiz Morimoto
También se refirió a la desaceleración de la economía mexicana. Subrayó que la inversión extranjera directa (IED) ha mostrado fragilidad.
Caída en nuevas inversiones en México, un reto
“Es positivo que las empresas que conocen cómo operar en México no estén abandonando el país, pero la caída en nuevas inversiones es un reto enorme”, puntualizó.
El especialista financiero, mencionó cuatro periodos clave en la historia reciente de México, que denominó “milagros mexicanos”.
Desde las reformas estructurales de los años 90 hasta el actual auge del nearshoring, cada uno ha representado oportunidades significativas pero también retos, de los que se debe aprender, evaluar y actuar.
El nearshoring, no es un “milagro” automático
Sobre el nearshoring, advirtió que este fenómeno no es un “milagro” automático, sino una oportunidad que requiere esfuerzo conjunto entre gobierno y sector privado.
Resaltó que el crecimiento económico no está correlacionado exclusivamente con la ubicación geográfica o el ingreso inicial de los estados.
En cambio, los estados que han desarrollado ecosistemas favorables para las empresas, resolviendo problemas logísticos y de seguridad en colaboración con el sector privado, han mostrado un desempeño superior, como es el caso de Yucatán.
Con un entorno global de incertidumbre y desafíos internos como el debilitamiento de las finanzas públicas, México enfrenta la necesidad de implementar reformas y estrategias que fortalezcan su posición en el escenario internacional, dijo.
“No podemos permitirnos depender únicamente de la suerte; debemos trabajar en la construcción de un futuro sostenible para nuestro país”, concluyó.
