“El empleo informal es una válvula de escape, hace que funcione la economía, a lo mejor no de manera óptima, donde se generaría riqueza”, señala el economista Gabriel Rodríguez Cedillo, doctor en Gobierno y Política Pública.
De acuerdo con el análisis del portal “México, ¿Cómo Vamos?”, la informalidad laboral en Yucatán alcanza 57.3%, situándose por encima de la media nacional.
El doctor Rodríguez indica que el Inegi, las estadísticas y la realidad no dejan mentir, por lo que uno pensaría, “desde una perspectiva tradicional”, que el trabajo informal es una afectación negativa a la economía.
“Sí, tienen razón”, indica. “A cualquiera le encantaría tener una economía con empleos formales, con trabajo digno. Al propio trabajador le gustaría tener una seguridad social, una seguridad patrimonial. Ese es el estándar que se busca”.
“Cuando una economía no tiene esas condiciones y su trabajo es informal, desde un enfoque científico-teórico, se dice que la economía está fallando”.
Sin embargo, señala el especialista, cuando uno se da cuenta que la economía así funciona y, sobre todo, que ha crecido más la informalidad, debería preguntarse: ¿esto es malo o bueno? Si no estuviese esa informalidad, ¿qué habría? Alto desempleo.
En esas condiciones, continúa, la informalidad es una válvula de escape, hace que la economía funcione para que lo poco que se genere se reparta y no haya impactos negativos sociales.
Según el análisis de “México, ¿cómo vamos?, Yucatán registró un crecimiento económico del 3.5% durante 2023, impulsado por el sector terciario.
Sin embargo, los indicadores laborales, como la alta informalidad y la pobreza laboral, limitan el impacto positivo de este crecimiento en la calidad de vida de la población.
El doctor señala que no podemos decir que por la alta tasa de informalidad la economía está mal. Pero, si eliminamos a todos los informales y las empresas no logran contratar a todos, ¿qué pasaría?
“Nos enfrentaríamos a una situación crítica; por tanto, la informalidad se convierte en una válvula de escape para que haya cierta estabilidad social”, reitera.
¿Qué es la informalidad?
El especialista considera importante definir qué es la informalidad, partiendo de la lógica que la informalidad es por no pagar impuestos.
Hay profesionistas que brindan sus servicios y no expiden factura, cayendo en la informalidad como los vendedores ambulantes, que son en los que mayormente se piensa cuando se habla de empleo informal.
“La informalidad ya se tiene que ver como un elemento que hace que no caiga el PIB. Tal vez no lo crece exponencialmente, pero sí lo mantiene en una senda de crecimiento marginal”.
El doctor precisa que, obviamente, el trabajo formal es el que genera más PIB y dentro de este es el sector secundario es el que más contribuye.
“Siempre el sector industrial es el que genera mayor aportación al crecimiento económico. El que más aporta al PIB, por naturaleza, es la construcción; en segundo, quedaría el primario (agricultura) y en tercero, el de servicios o terciario”, comenta.
Rodríguez Cedillo subraya que en el sector de servicios se ve mayor informalidad. “En mis clases de Política Económica no digo que el sector informal es malo, sino que, desafortunadamente, es un complemento para que funcione la economía yucateca, solo en Mérida tenemos casi un 60% de informales”.
”Cambio de chip”
El especialista reitera que se tiene que cambiar el chip sobre la informalidad y verla como una válvula de escape, como un complemento de la economía”.
