Un endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos afectaría más a ese país que a México, porque le haría perder buena parte de la mano de obra que sostiene su economía desde hace muchos años, opinó el diputado federal Juan Hugo de la Rosa García.
De visita en Mérida, el legislador indicó que si Donald Trump cumple sus advertencias México tendrá que hacer algunos ajustes en sus políticas para atender el reto que significará el retorno de gran cantidad de connacionales, pero esto no será tan crítico como se podría pensar.
“Para empezar, aquí en México también estamos necesitando mucha mano de obra”, añadió. “Empresarios limoneros, empresarios transportistas y otros nos hablan de una necesidad importante de mano de obra”.
También consideró que las expectativas de crecimiento son favorables y permitirían ocupar a considerable número de mexicanos que se vean obligados a regresar al país.
En este caso consideró que Yucatán, un estado con significativa migración a Estados Unidos, y el resto de la Península pueden afrontar la situación porque siguen las obras del Tren Maya y están por desarrollarse los trabajos de ampliación del puerto de altura, que convertirán a Progreso en un importante polo de desarrollo e impulsor de crecimiento de todo el sureste mexicano.
Juan Hugo de la Rosa, presidente de la agrupación nacional “Unidos por un mejor país”, estuvo en Mérida como parte de un recorrido por el país para conocer puntos de vista de varios sectores sobre la migración y el impacto que tendrían las restricciones de la política migratoria de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump.
También sostuvo actividades con integrantes de “Unidos” en Yucatán, entre ellas una posada navideña. Lo acompañaron, entre otros, los directivos locales Walter Salazar Cano y Vicente López Cardeña, este último secretario general de la Sección 67 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa).
Esquema de propuestas
Entrevistado después de una reunión con empresarios, el exalcalde de Nezahualcóyotl explicó que esas reuniones tienen como propósito no solo medir el pulso de la situación sino reunir propuestas que sirvan de apoyo al gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.
Señaló que, si bien no se pueden minimizar los riesgos, muchas de las advertencias y amenazas de Donald Trump surgieron para alimentar la campaña política, pues el entonces candidato necesitaba mostrarse ante el electorado estadounidense con una actitud de defensa de su país.
“Por supuesto, yo creo que nuestros paisanos que laboran en Estados Unidos han jugado un papel importantísimo en la economía norteamericana”, apuntó.
Añadió que ese papel de preponderancia se refleja también en México, porque los migrantes envían gran cantidad de remesas a sus familias.
“Yo creo, y así lo analizábamos en esta reunión (con empresarios), que la afectación (de cumplirse las amenazas de Trump) puede ser incluso mayor para Estados Unidos al perder mano de obra”.
Recalcó que hay planes de impulsar polos de desarrollo en el Sureste y citó el caso específico de Chiapas, para el cual hay importantes proyectos de crecimiento que ayudarán a frenar el éxodo hacia Estados Unidos.
“Esto va a permitir que nuestros paisanos que hoy pudieran estar en riesgo de ser deportados encuentren aquí en nuestro país las condiciones para desarrollarse y hallar un empleo que les facilite condiciones de vida lo mejor posible”, subrayó.
Cuando le preguntamos si México tiene la infraestructura necesaria para dar cabida a tantos migrantes que podrían retornar, el presidente de “Unidos” dijo que sin duda hay que hacer un esfuerzo mayor para mejorar las condiciones, pero aun así hay una capacidad importante que ayudará a mitigar la situación.
¿Cuántos en riesgo?
De acuerdo con sus cifras, son cerca de cinco millones de mexicanos los que estarían en riesgo de deportación con las nuevas políticas de Trump.
