Al finalizar 2024, Yucatán se mantuvo, una vez más, como uno de los estados más seguros del país, pero a pesar de lo anterior hubo situaciones inesperadas que alertaron a las autoridades y colocaron a la entidad en los ojos del ámbito nacional.
Entre los hechos considerados poco comunes en el estado, se encuentra el ocurrido el pasado 19 de marzo en la colonia Chuburná. Ese día las autoridades se movilizaron a las puertas de un casa de esa colonia, donde abandonaron una granada de mortero antigua.
Granada, feminicidios, estafados…
Durante el año que acaba de finalizar diversos acontecimientos llamaron la atención en Yucatán.
El 20 de enero de 2024 surgieron problemas en las oficinas de una financiera ubicada en el fraccionamiento San Vicente Chuburná.
Un grupo de personas que se sintió estafada porque llevaban meses y algunos años pagando por un vehículo que nunca recibieron, decidieron acudir a ese negocio para exigir la devolución de las diversas cantidades de dinero que habían pagado.
Al no recibir una respuesta concreta, los manifestantes retuvieron a uno de los empleados y comenzaron a golpearlo en la calle hasta la llegada de la policía.
El hecho no sólo dejó entrever, una vez más, la facilidad que tienen estos negocios para estafar gente, si no que durante la trifulca llegó una persona que se identificó como representante legal de la empresa.
Al mismo tiempo, esta persona era empleado de la Fiscalía General del Estado, por lo que luego de darse a conocer de manera pública esta situación fue destituido.
La Fiscalía yucateca inició carpetas de investigación en contra de la referida financiera y detuvo a varias personas.
A lo largo del año, mediante procesos judiciales, algunos defraudados fueron recuperando el dinero que habían perdido y algunos casos continúan en litigio.
El 23 de enero, las unidades de emergencia de la policía se movilizaron a una casa del fraccionamiento Caucel tras el reporte de una persona herida de bala. Se trató de una mujer, quien al parecer no llegó a dormir a su casa y fue atacada a balazos con un arma hechiza por su pareja sentimental.
La mujer no murió, pero las autoridades iniciaron una investigación por tentativa de feminicidio.
Cabe señalar que hasta el último día de noviembre, las autoridades habían reportado siete feminicidios, es decir el asesinato de siete mujeres, una menos que el año pasado.
En el segundo mes del año, exactamente el 14 de febrero, bomberos y demás unidades de emergencia se trasladaron a una plaza comercial ubicada en el kilómetro 37 del periférico de Mérida tras el derrumbe del techo de casi la mitad de la plaza. En el momento de los hechos los comercios estaban abiertos, pero no se reportaron personas lesionadas.
Marzo no pasó de largo en esta lista, pues el día 13, la Policía Estatal de Investigación (PEI) realizó diligencias en el centro de salud de Kanasín, donde abandonaron a una mujer muerta a las puertas de esta clínica.
La mujer fue asesinada por su pareja sentimental, quien enfrenta un proceso por feminicidio.
El 19 de marzo de nuevo las autoridades se movilizaron a la colonia Chuburná, donde a las puertas de un fraccionamiento abandonaron una granada de mortero antigua. Fueron las autoridades federales las que se hicieron cargo del objeto bélico y determinaron que no era funcional, pues se trataba de un dispositivo de los años 40´s.
En el sexto mes del año se registró un nuevo feminicidio en Mérida, el 25 de junio, en una vivienda de la colonia Emiliano Zapata Sur III.
Los hechos ocurrieron en la mañana en una casa ubicada en la calle 167. La mujer, de aproximadamente 40 años de edad, fue agredida por su pareja sentimental con un arma blanca en medio de una discusión que sostuvieron en el interior de la vivienda. El hombre, se dijo, le habría provocado al menos 10 heridas con el arma, una de ellas en uno de los pulmones.
Tras el ataque, el hombre huyó, pero lo detuvieron días después y lo pusieron a disposición de un juez para enfrentar un proceso penal por feminicidio
Cateos, asesinatos y detenciones
Otro de los hechos trascendentes fueron los cateos que la Fiscalía General de la república realizó en cinco predios de Mérida el día 4 de julio; las autoridades dieron continuidad a una carpeta de investigación por trata de blancas.
En otro hecho que generó sobresaltos, en la madrugada del 15 de septiembre un grupo de sicarios asesinó a balazos al empresario regiomontano José Ángel Dávila Bernal, al parecer por un ajuste de cuentas.
También se llevaron al cabo detenciones de líderes criminales, como es el caso de Miguel Jarquín Jarquín alias “El Chaparrito”, arrestado el 18 de agosto en una residencia en el norte de Mérida.
Se informó que la víctima era prestanombres de una organización criminal
También se registró la detención de dos grupos de personas identificadas con el crimen organizado, se trata de Jorge Luis Toledo Cruz y Bruno G. M.
El primero, señalado como líder del cartel de Caborca en Chetumal y el segundo, líder de una célula del CJNG en el estado de Tabasco.
