En la noche de hoy jueves se cumplirá un mes del linchamiento en Tekit, municipio del sur de Yucatán, en una serie de hechos que transcurrieron en unas 3:20 horas, ese fue el tiempo que transcurrió entre el primer reporte y el último que recibieron las autoridades gubernamentales el 27 de enero de 2025.
El lunes 27 de enero de 2025 quedó inscrito en la historia de Tekit y de Yucatán como el día en que una pandilla –así la calificó la Fiscalía General del Estado de Yucatán (FGEY)– superó a la Policía Municipal tekiteña, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal y la Guardia Nacional de México para hacerse justicia por mano propia.
Como antecedente, en 2021 la FGEYa acusó a Ismael Alejandro Abán Canché, “El güero”, por el homicidio de un chiapaneco al que le clavaron un pico en la cabeza en un anexo de rehabilitación de drogadictos en Kanasín y en 2022 un tribunal lo exoneró y ordenó liberarlo porque la Fiscalía no comprobó que él lo mató.
El joven pasó todo el juicio en el Psiquiátrico en Mérida, ya que una evaluación médica detectó que su drogadicción le causó una enfermedad mental, y al ser liberado, regresó a vivir con su madre en Tekit, quien lo llevaba a sus citas en el mencionado nosocomio, pero él, por su drogadicción, les robaba a ella y a vecinos.
Linchamiento en Tekit: dos tragedias en 3:20 horas
Según los datos proporcionados públicamente por el alcalde de Tekit, el panista José Sosa Hernández; la SSP, la FGEY y la madre del joven linchado, Leticia Canché, los hechos ocurrieron durante unas 3:20 horas de la siguiente manera:
En la tarde del 27 de enero en Tekit, según la mamá, Ismael, de 21 años de edad, fue a la casa de una familia de narcomenudistas que primero le regalaron seis dosis de “cristal” y luego se la empezaron a cobrar; además, constantemente lo golpeaban y amenazaron con matarlo apenas pudieran. Esto último la madre dijo que el propio alcalde se lo contó al aconsejarle que guardara a su hijo.
Como le negaron la dosis que ya había pagado y que necesitaba con desesperación, según la madre, Ismael agredió con un madero a María Candelaria Sosa Poot, “Doña Candy”, de 69 años, quien según la Fiscalía murió de traumatismo craneoencefálico en la madrugada del día siguiente en el hospital Benito Juárez del IMSS en Mérida.
Linchamiento en Tekit: interviene la Policía local
Alrededor de las 5:45 p.m., según el alcalde, la Policía de Tekit recibió el aviso telefónico de que “la señora María había sufrido un accidente”
Minutos después, ya en la casa, la Policía local se enteró que fue un ataque e inició la búsqueda de Ismael.
Luego el primer edil pidió el apoyo de la Guardia Nacional.
A Tekit llegaron elementos de la Policía Estatal de Investigación (PEI) de la SSP y agentes preventivos de la SSP.
La Policía local, la PEI y la SSP localizan a Ismael en la casa de su madre, quien luego dijo que familiares de “Doña Candy” lapidaron la vivienda y, cuando amenazaron con quemarlos con ellos adentro, el joven aceptó bajar del techo y entregarse.
Doña Leticia entregó a su propio hijo a la Policía Municipal y, según el alcalde, de inmediato ésta lo entregó a la PEI de la SSP.
Linchamiento en Tekit: la PEI pierde la custodia de Ismael
Según se ve en uno de los vídeos del linchamiento, agentes de la PEI llevaron corriendo a Ismael, ya esposado, a una patrulla estacionada y ésta se puso en marcha.
Sin embargo, según la versión oficial, vecinos interceptaron la patrulla y les quitaron a Ismael a los policías.
En otro vídeo se ve que la patrulla tenía todas las portezuelas abiertas (los policías a bordo no activaron los seguros o los desactivaron). Ismael estaba en el asiento posterior.
Pero un grupo de hombres se apostó ante la portezuela derecha posterior de la patrulla abierta y con el vidrio polarizado subido– y se puso a jalar a Ismael mientras un policía se alejaba de ellos y caminaba hacia el lado izquierdo del vehículo, donde un oficial, sentado junto a Ismael y con la portezuela también abierta, discutía con un rijoso.
Linchamiento en Tekit: la tortura y el homicidio de Ismael
Los hombres lograron sacar a Ismael y lo lanzaron al pavimento junto a la patrulla de donde lo bajaron.
Ahí, inerme, con las manos esposadas en la espalda, lo torturaron boca abajo: lo patearon, lo golpearon con palos, le lanzaron piedras y hasta una roca en la espalda y la nuca mientras policías observaban todo desde la “cama” de la patrulla.
“¡Mátenlo!”
Tras la primera agresión colectiva, los linchadores se replegaron e Ismael quedó tirado boca abajo en la calle durante al menos un minuto sin que los policías lo rescataran mientras desde la multitud se escuchaban gritos de “¡Mátenlo!”, “¡Que lo maten!”, “¡Que le quemen los pies!” y otros. Un oficial, sin salir de la patrulla, se puso de pie en la portezuela junto al joven, pero le gritaron que si se lo llevaban al rato lo soltaban.
Luego, se reanudó el salvaje linchamiento, en el que un joven incluso pisoteó brutamente a Ismael en plena cara.
Al final, el grupo de hombres le roció gasolina al joven cuando se logró sentar con dificultad y le prendieron fuego, a pesar de que Ismael, cuando podía, pedía “‘Gordo’, cálmate”.
Todo ocurrió ante una multitud de niños, jóvenes, adultos y policías de la SSP que los rodearon para ver y grabar cómo linchaban y quemaban vivo a Ismael.
Aproximadamente a las 9 a.m., según el alcalde, llegaron elementos de la Guardia Nacional a Tekit.
El linchamiento consumado se reportó como deceso
A las 9:05 p.m., según un boletín, la Fiscalía recibió el reporte del ataque a “Doña Candy” y momentos después el aviso del “deceso” de Alejandro, linchado y quemado por pobladores por agredir a la mujer en la calle 30 entre 29 y 31 de Tekit. La SSP no emitió comunicado alguno sobre esta funesta noche.
Unas dos horas después del linchamiento, alrededor de las 11 de la noche, según vídeos compartidos en redes sociales, agentes del Ministerio Público y del Servicio Médico Forense (Semefo) de la FGEY llegaron para levantar evidencias y trasladar el cadáver para la autopsia de ley.
Según otro vídeo, a la 1:43 de la madrugada del martes 28 de enero el cuerpo quemado de Ismael seguía sin ser cubierto, a la vista de todos, y policías de la SSP empezaron a cerrar la calle con cintas amarillas después que la gente se dispersó, a fin de que el personal de la Fiscalía realice sus labores.
A esa hora, varias patrullas de la SSP y dos municipales estaban en la calle del linchamiento.




