Jorge Artemio Collí Caamal, Roger Benjamín Caamal Méndez y Wilger Ravell Manzanero, quienes hace una semana denunciaron haber sido despedidos de manera injustificada de la Secretaría del Bienestar, acusaron que esto fue una represalia por parte de Rogerio Castro Vázquez, titular de la dependencia.
Después que estas personas se plantaron frente a las oficinas de esta secretaría, Castro Vázquez ofreció una rueda de prensa como cada lunes.
En ella habría señalado y asegurado que no despidió a ninguna persona y que si no se renovaron los contratos de los quejosos es porque obtuvieron una “calificación baja” en el servicio profesional.
Los inconformes alegaron que lo que el delegado del Bienestar dijo son mentiras e incluso, sostuvieron, pueden demostrar que durante los seis años que estuvieron trabajando en la secretaría cumplieron con su trabajo.
En una nueva protesta realizada ayer por la mañana en el mismo lugar, y acompañados de beneficiarias de los programas sociales, los tres quejosos acusaron de manera pública que habrían perdido sus trabajos como una manera de represión ante las opiniones que manifestaron en un grupo de WhatsApp.
El señor Benjamín comentó que, como en otros años, el pago de sus primeras quincenas del año se retrasó, los servidores de la nación no cobraron su sueldo durante el mes de enero, de modo que a principios de febrero esto comenzó a causar problemas y preocupación en todos quienes necesitaban ese dinero que no les llegó hasta marzo.
“Cuando visitamos a los adultos mayores, de nuestro dinero sacamos para imprimir Curps, sacar copias de los INE, etcétera, a eso hay que sumarle nuestras comidas”, abundó.
Ante la falta de sus sueldos, los servidores preguntaron en un grupo de trabajo cuándo les pagarían.
Una comparación, causa de enojo
Después de varios comentarios en los que se hacían reclamos de la situación, Castro Vázquez les escribió ordenándoles dejar de hablar del tema porque “no era el lugar adecuado” y les pidió acercarse a una persona de nombre Lupita.
Uno de los quejosos le hizo ver que ya se habían acercado a esa persona y no hubo una solución, por lo cual le externaron que necesitaban el apoyo del delegado para que se pueda resolver el pago.
“Una compañera escribió que necesitaba pagar la escuela de su hijo y le urgía el pago de su sueldo. Un compañero le dijo que él le prestaba dinero. Nosotros insistimos en que necesitábamos el apoyo del delegado”, dijo el señor Benjamín.
Los comentarios continuaron, incluso comparando la forma de trabajar de Castro Vázquez con Joaquín Díaz Mena (hoy gobernador) en la misma dependencia.
Al parecer esto hizo enojar al delegado, quien en el mismo chat acusó a los que emitían sus opiniones de no atender una orden expresa de un superior, refiriéndose a que él les dijo que no continúen con el tema.
También instruyó órdenes para que se cierre el grupo de WhatsApp.
Un mes después llegaron las represalias directas, señalaron.
“Si él dice que es por mal desempeño, que lo demuestre, no hay nada que demuestre nuestro mal desempeño y nosotros podemos demostrar que durante estos seis años trabajamos como se debe. Trabajamos hasta altas horas de la noche, dejé a mi familia, cumpleaños de mis hijos, eventos importantes. ¿Cómo me van a devolver todo eso?”, subrayó don Benjamín.
Los tres coincidieron en que lo que quieren es un acuerdo satisfactorio, pero el delegado del Bienestar los despidió de manera injustificada, no les responde las llamadas ni los mensajes y no les da la cara.
“Quien me avisó de mi despido me dijo que la orden llegó directamente de Rogerio”, comentó el señor Wilger Ravel, por lo que consideraron que él les tiene que dar la cara y responder por los despidos.
Protesta en Bienestar
Ayer por la mañana, afuera de la Secretaría de Bienestar tres trabajadores despedidos estuvieron acompañados de varias mujeres, quienes hablaron en favor de los ex servidores de la nación.
Las mujeres mostraron su apoyo a los ex trabajadores y hubo quien acusó que Morena está secuestrado por personajes de la política contrarios a los ideales partidistas.
