La temporada de calor representa un fuerte riesgo para la salud del cabello, ya que con las altas temperaturas los piojos proliferan rápidamente.
“Los piojos son insectos que tienen un ciclo de vida que dura aproximadamente un mes, compuesto por tres etapas: el huevo, conocido comúnmente como liendre, que son pequeños huevos de color blanco o marrón claro”.
Así lo explicó la investigadora de la Universidad de Florida, Raiza Castillo Argáez.
Temporada de calor, propicia para los piojos
Los huevos suelen encontrarse pegados cerca de la base del cabello, en el cuero cabelludo.
Con temperaturas que pueden alcanzar los 30 grados, los piojos tienden a proliferar más fácilmente porque el ambiente cálido favorece su desarrollo.
El contagio puede ocurrir de muchas formas, como compartir un peine.
“Una persona que tenga estos insectos en su cabeza puede contagiar a otra persona por contacto”.
“Por ejemplo, si alguien comparte artículos personales como peines, sombreros, coleteros, ligas, ‘scrunchies’ (ligas cubiertas con tela), donas o incluso si los audífonos quedan pegados a los piojos o a las liendres”, detalló la investigadora.
Piojos dejan heridas en el cuero cabelludo
El actuar de estos insectos causa lesiones en el cuero cabelludo, ya que, al picar, crean pequeñas heridas.
Esto no solo genera malestar y comezón debido al efecto de la saliva de los piojos, sino que también puede llevar a problemas dermatológicos como dermatitis, infecciones cutáneas o heridas abiertas.
Aunque los piojos afectan a personas de todas las edades, son más comunes en los niños, pues al no tener aún una conciencia plena sobre la higiene personal son propensos a contagiarse cuando juegan o están en contacto cercano con otros.
Sin embargo, los adultos tampoco están exentos de este problema.
Los síntomas incluyen picazón en el cuero cabelludo, enrojecimiento o pequeños puntos rojos, especialmente en la parte de la coronilla.
Por ello, recomendó la especialista, es muy importante mantener una adecuada higiene personal y, de ser posible, usar gorras, mantener el cabello amarrado, no prestar peines ni hacer uso de aceites esenciales preventivos.
También se recomienda el uso de repelentes para niños, que si bien no garantizan una protección total pueden ser útiles como medida preventiva.
En caso de contraer piojos, lo recomendable es retirarlos con una lupa y un cepillo especial de marfil.
Después se debe acudir a un médico para una revisión dermatológica y continuar con el uso de champús preventivos.
