La distribución del gas en Yucatán es estable desde donde se distribuye, aunque el “huachigas” perjudica a las empresas, pues les redujo su margen de ganancias en un 45%, y afecta la disminución involuntaria de la calidad y la seguridad.
De acuerdo con reportes oficiales, esto perjudica a los usuarios y representa una crisis al servicio, declaró Pedro Oxté Conrado, líder de los trabajadores gaseros y de la Federación Revolucionaria de Obreros y Campesinos de Yucatán (Frocy-Croc).
“Respecto a los cilindros de gas, ya tiene muchos años que nos quitaron los beneficios que eso nos ayudaba en la compra. El sistema de venta en los últimos años cambió. Hoy los clientes compran sus cilindros y ya no se lo cambiamos, ellos mismos van a la planta o alguna estación de recarga, cuando un cilindro tiene alguna fuga se le informa al cliente para que adquiera otro”, dijo.
“Otro factor que nos afecta es el medio ambiente, hay humedad y corrosión y los cilindros solo tienen de vida dos años”.
En su momento, informamos en la sección Nacional, que donde antes hubo petróleo, ahora hay saqueo e impunidad. De 2019 a 2025, Pemex acumuló 178 denuncias por actos delictivos en sus plataformas marinas y embarcaciones, con un quebranto superior a los 218 millones de pesos.
Ante esto, se buscó a Oxté Conrado precisamente para conocer la situación actual del gas en Yucatán, y de su personal, además del impacto del “huachigas” y sus riesgos a los tanques y sus normativas.
El líder de los gaseros respondió que, el abasto de gas es estable en el Centro de Carga Cactus, Chiapas, donde se abastece el sureste del país, aunque el “huachigas” perjudica a las empresas regularizadas, ya que ellos al no obtener mucho margen de ganancias, de octubre de 2024 a abril pasado del presente año se les redujo a un 45%, dan un descuento de $2 mínimo, y eso les afecta.
Crisis de cilindros de gas
Respecto a los cilindros de gas, manifestó que muchos ya tienen muchos años y les quitaron los beneficios que les ayudaba a comprarlos, considerando que tienen una vida útil de 10 años y después deben reemplazarse.
Oxté Conrado comentó que según comunicados de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas LP y Empresas Conexas (Amexgas), existe una crisis en la distribución del recurso.
Los consumidores son afectados por la disminución involuntaria de la calidad y seguridad en el servicio que prestan los distribuidores comprometidos con la política de control del precio por las políticas del gobierno actual.
Por tal motivo, el sector está limitado en su capacidad de operación por la reducción del 50% en su tarifa de distribución desde octubre de 2024.
De acuerdo con esos comunicados, las consecuencias de la devastadora astringencia financiera que enfrentan las empresas permisionarias se agravan de manera importante por ocurrir a la par del persistente incremento que en años recientes tiene el robo y venta ilegal del gas LP, señaló.
Esto hace que los distribuidores estén en una competencia desleal e ilícita de personas y empresas que de manera casi impune distribuyen a diario y cada vez en más estados se roban este combustible en los ductos e instalaciones de Pemex.
“Esta distribución llamado ‘huachigas’ no solo agrava la actual situación financiera de las empresas distribuidoras permisionarias, sino también tienen impactos negativos importantes en las finanzas públicas, y lo que es aún peor, afecta seriamente la seguridad de los consumidores del energético y a la población en general”, agregó uno de los comunicados.
“Las familias mexicanas que adquieren ‘huachigas’ permiten, sin saberlo, el acceso a sus viviendas y negocios a delincuentes, exponiéndolas a ser sujetos de otros delitos que ponen en riesgo a su persona y su patrimonio”.
