Mérida, Yucatán.- Los menonitas en Yucatán se expanden cada vez más y su sistema de agricultura intensiva amenaza diversos cultivos y rompen el tejido social con los desplazamientos que generan, advierte Minneth Beatriz Medina García, directora de la Junta Intermunicipal Biocultural del Puuc (Jibiopuuc).
Y destaca el daño ambiental, pues han documentado fumigación con drones como una de las causas perjudiciales.
Aunque grupos de estas comunidades se han asentado en diveras partes de la Península de Yucatán desde 1987, en entrevista exclusiva para Diario de Yucatán, la especialista en desarrollo regional sustentable recuerda que en Yucatán se registra su establecimiento formal en 2005 en el municipio de Tekax, en la zona denominada “cono sur” del estado que colinda con Campeche y Quintana Roo.
Sin embargo su expansión en la zona ha repuntado desde 2015 a la fecha.
La expansión de menonitas en Yucatán amenaza cultivos
Medina García indica que la actividad agrícola de los menonitas en la región “es muy intensiva y actualmente al menos para las reservas (naturales) hay mucha amenaza. No solamente de la expansión menonita en producción de soya, maíz y sorgo, sino incluso en la producción de otros cultivos o monocultivos de alto impacto, como son los cítricos”.
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Documentan fumigación con drones
La también especialista en gestión de patrimonio biocultural hace hincapié en la producción “de limón, que requieren también bastante agua, que actualmente pues ya la fumigación no solamente se hace con maquinaria, sino ya la fumigación tanto en los cultivos de soya como en el limón, se están haciendo con drones y eso ha provocado mortandad de abejas”.
Y es que la fumigación aérea con drones, ofrece cobertura de grandes áreas, pero daña más cultivos y el medio ambiente, sobre todo con el uso de plaguicidas altamente peligrosos, debido a que el aire expande más su área de infuencia entre la vegetación, el suelo y el agua, con mayor impacto en la salud de las personas y animales.
En est sentido, Meida García recuerda que los productores de Nohalal han externado que, en 50 años nunca habían tenido un problema de mortandad de abejas, como la que ocurre en la actualidad, pues de 2014 a la fecha se ha documentado la muerte de 600 millones de ellas.
En este sentido, en fecha reciente, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) dijo que el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (Inec) trabaja en la identificación de plaguicidas que están causando la muerte masiva de abejas y los daños a largo plazo en el ecosistema y que ya trabajan en un decreto para prohibir 35 plaguicidas de alto riesgo.
“Modus operandi” de los menonitas cuando se establecen
“Vamos a decir que hace 10 años más o menos han expandido su espacio y su territorio con mayor empuje, ¿cómo operan? Llegan a un espacio, ejidal, por ejemplo, y seA negocia que entren como avecindados.
“Ellos traen maquinaria y una vez que que han deforestado o que han establecido su campo de producción, empiezan a establecerse sus campamentos o sus viviendas”.
Entonces, suelen obtener predios comprados o en usufructo para obtener derechos sobre la tierra.
“Y, en algunos casos, hay ejidos que ya los tienen incluso como ejidatarios”, pagando una cuota al ejido, pero sus práctIcas de producción son extensivas e intensivas.
No obstante, subraya que, en la mayoría de los casos “no tiene permisos de cambio uso de suelo, son irregulares”, indica Medina García.
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Y cita como ejemplo “los depósitos de combustible, las tomas de energía, incluso los pozos para la producción, no tienen permisos, o no los permisos que deberían de tener de manera regular”.
¿Cuántas hectáreas de producción tienen los menonitas en Tekax, Yucatán?
La también excatedrática de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) apunta que tienen el registro de unas dos mil hectáreas utilizadas por la comunidad menonita en Tekax, Yucatán; donde han denunciado prácticas agresivas con el medio ambiente de la región, como tala ilegal e incendios.
“Hemos documentado cerca de 2,000 hectáreas de producción bajo manejo menonita, si es que no más. Que ha habido bastantes o varias denuncias a raíz de su ubicación, porque empezamos a ver deforestación o puntos de calor que son incendios y cuando se llega a la verificación, pues se ven que ya están ahí trabajando (los menonitas)”.
Minneth Medina García considera que se ha documentado que se están estableciendo, principalmente, en un corredor que forma entre el Área de Protección de Flora y Faunas Bala’an K’aax —que está en la punta de donde se unen los tres estados, Campeche, Yucatán y Quintana Roo— y la Reserva Estatal Biocultural del Puuc.
“Entonces, el cambio uso de suelo ha sido muy acelerado en los últimos 3, o 4 años, porque como ya hay expansión (de menonitas) en Campeche ya no están creciendo, pues ven tierra abierta aquí en Yucatán, y se ha dado con mucho mayor velocidad”.
Menonitas ignoran sellos de clausura de Semarnat
Minneth Beatriz Medina García agrega que organismos dedicados a proteger los recursos naturales en México como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) han puesto sellos de clausura en zonas devastadas, pero no los respetan.
“Y cuando se regresa a verificar nuevamente, pues ya hay producción soya, maíz, sorgo, entre otros”.
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Se rompe el tejido social con desplazamientos
Entonces, Minneth Medina apunta que la expansión de los menonitas en Yucatán “es una dinámica que también rompe tejido social, porque además muchas personas ejidatarias mayores ven el dinero que los menonitas les ofrecen para meterlos como avecindados” y agrega que es también una especie de despojo.
“Pues finalmente lo ven como como si fuera una pensión de retiro, y no están transfiriendo la propiedad de la tierra a sus mujeres, a sus esposas, hijas o a sus hijos”.
“Y eso habla también de que están paulatinamente están despojando o desarraigando las nuevas generaciones de su territorio”.
“Si hablamos de que estos territorios han sido manejados por más de 3,500 años por por los mayas en todo ese espacio que antes eran las milpas y actualmente, a los jóvenes no le estamos dejando opción a permanecer, están migrando o están buscando otras opciones porque no pueden emplearse en sus comunidades”.
¿Cuál sería la solución para la convivencia y productividad armónica?
La también especialista en proyectos de desarrollo sostenible, asegura que para que los menonitas operen sistemas de producción tan intensivos y agresivos en esta zona del sureste de México con el ambiente es porque tienen mercado para vender, por eso considera que se necesita la intervención de más actores en la cadena productiva, aunque no dijo nombres de empresas ni marcas específicas.
También enfatizó la toma de conciencia de la huella ecológica para compraventa y consumo; así como para quienes les están dando subsidios y créditos para producir; además de exigir la reparación del daño al medio ambiente.
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Y la implementación de una certificación de que producen y cultivan sin tala ilegal.
“Entonces, reglamentar también que estas empresas, que le están comprando, que se hagan también participes de cómo se están proveyendo sus productos. Si nosotros vamos por la por la zona, hay muchos logos de empresas ahí puestas que son los que están adquiriendo la soya”.
“Y en este caso, en la huella ecológica que están dejando los menonitas con su producción, también deben ser participes a las empresas que transforman la soja. O sea, exigiendo mejor calidad, exigiendo reparación del daño, por ejemplo.
“La normativa y la ley dice que si tú haces un delito ambiental tienes que reparar el daño, (…) Y no están reparando el daño. Creo que lo más importante, al menos para las reservas, es que se compense el daño ambiental y que se limite el daño actual que están generando con el uso de agroquímicos o con su forma de producción tan extensiva.
“Aplicar certificaciones que demuestren que los que están produciendo no deforestaron para producir, que no están causando rompimiento de tejido social o impacto ambiental, como es el caso de la muerte de las abejas”, en esta zona del sur de México.
