El evento de 2022 se debió a solo dos especies de algas
Una imagen satelital confirmó que la marea roja está entre Chelem y Chuburná, comisarías de Progreso donde se observó fauna muerta debido al florecimiento de tres algas nocivas que consumen el oxígeno del agua marina, informa hoy lunes 11 de agosto el Laboratorio de Producción Primaria del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav)-Mérida.
Rápida proliferación de la marea roja en Yucatán
La presencia y cambio continuo de estas microalgas podría estar relacionada con el aumento de nutrientes en el ambiente, favoreciendo su rápida proliferación, afirma la maestra Daniela Guadalupe Medina Euán en el reporte de hoy.
Esto subraya la importancia del seguimiento estratificado (por zonas) y temporal (frecuencia de dos por semana) para mitigar los impactos en nuestros ecosistemas costeros y las actividades económicas, añade la especialista.
En este contexto, informa que con apoyo financiero y colaborativo de los Laboratorio de Producción Primaria y Fitoplancton, y Oceanografía del Cinvestav, el viernes 8 de agosto se recolectó agua marina y algas en la zona Chicxulub-Chuburná.
Fue el cuarto muestreo de la marea roja, en el marco del Programa de Investigación y Monitoreo de Florecimientos de Algas Nocivas (FAN), indica.
El primer muestreo se hizo el 8 de julio frente a Telchac y Dzilam; el segundo, el 15 de julio frente a Progreso, y el tercero, el 1 de agosto, a 20 km de la costa de Progreso.
Así que en estas vacaciones de verano, el Cinvestav-Mérida ya realizó tres mediciones de la marea roja en Progreso, el principal puerto de Yucatán, donde mucha gente trabaja en la pesca, en plena temporada de pulpo, y en la industria de turismo.
Marea roja en Yucatán: tres algas tóxicas consumen el oxígeno
Según el informe de hoy 11 de agosto, los resultados del cuarto muestreo de la marea roja, nombre coloquial del FAN, son los siguientes:
1) La diatomea Pleurosigma sp. fue la especie más abundante, alcanzando más de 1.4 millones de células por litro en Chelem.
En la marea roja de 2022, contrasta el reporte, la especie dominante fue la diatomea Cylindrotheca closterium, no tóxica, y en menor abundancia hubo Pleurosigma sp., alga oceánica que no es común en las costas, alcanzando 11 millones 287 mil 829 células/litro.
2) Aunque la abundancia es menor ahora, en Chelem y Chuburná se observó fauna muerta debido al florecimiento de Pleurosigma sp. “acompañado de Rhizosolenia sp. y Chaetoceros sp., tres especies nocivas de algas que consumen el oxígeno del agua”.
En el muestreo del 15 de julio predominó el dinoflagelado Scrippsiella trochoidea, y en el del 1 de agosto, Rhizosolenia sp.
3) El oxígeno disuelto (OD) osciló a entre 4.4 y 6.6 miligramos por litro (mg/l).
Al respecto, la Universidad Complutense de Madrid informa que un sistema acuático debe tener OD de 5 a 6 mg/l para que haya oxígeno suficiente para la mayor parte de las especies; menor de 3 mg/h es dañino porque el ecosistema experimenta hipoxia, y debajo de 2 mg/l es fatal para la mayoría de las especies porque el ecosistema sufre anoxia; este último es considerado una zona muerta.
4) “La temperatura del agua varió entre 27.6 y 31.2 grados Celsius”. El 15 de julio era de entre 20.8 y 27.7, y el 1 de agosto, entre 20.8 y 29.8 grados.
Marea roja en Yucatán: la concentración de algas es 10 veces el valor normal
5) “La clorofila-a alcanzó valores de hasta 21.7 microgramos por litro (µg/l), evidencia de que hay marea roja (FAN), ya que las concentraciones normales en la esta zona son menores a 2 µg/l”.
Esto significa que la concentración de algas supera nueve veces el valor normal. El 15 de julio había entre 2.7 y 6.3 µg/l o mg/m3 de clorofila-a y el 1 de agosto, entre 0.9 y 14.5, así que la marea roja se intensifica.
Sobre este indicador, la Universidad Complutense de Madrid explica que la clorofila-a (Cl-a), que es el pigmento verde que está presente en todas las plantas, sirve para estimar la biomasa de las algas y es un indicador del grado de contaminación de los ecosistemas acuáticos. A mayor Cl-a, mayor abundancia de algas.
En 2022, 14.8 de Cl-a; en 2025, hasta 21.7
Según el resultado de clorofila-a, la marea roja que azota a Progreso es peor que la de 2022, cuando el estudio del 31 de agosto arrojó que este puerto tuvo el mayor valor de Cl-a (14.8 mg/m3) y, además, el oxígeno disuelto era de 0.4 mg/l (el manchón era una zona muerta).




