MÉRIDA.- Ejidatarios de Ucú acudieron al palacio de gobierno a manifestar su enojo por los trabajos de desmonte a cargo de la Secretaría de Defensa Nacional (Defensa) relacionados con el Tren Maya.
Una comitiva, encabezada por el comisario ejidal Felipe Quintal Dzul, ingresó al recinto del Poder Ejecutivo para tratar de entablar una plática con el gobernador para que se dé una pronta solución a este problema.
Sin embargo este no los habría recibido y otro funcionario los habría atendido.
“Si nosotros hacemos algo, nos meten a la cárcel, ¿pero ellos sí pueden llegar y destruir todo el monte? Hay ojos de agua, hay cenotes, hay zonas arqueológicas y están saqueando todo lo de nuestros antepasados“, comentó una de las personas que se manifestaba.
Protestan contra el Tren Maya frente a Palacio de Gobierno, en Mérida
Frente al Palacio de Gobierno, explicó que en la zona se pretende construir el paso del Tren Maya, así como casas y un banco de materiales, pero de todo esto, dijo, no les informaron a los ejidatarios.
Al respecto del Tren Maya se le preguntó al quejoso si tenían conocimiento del decreto de expropiación de tierras, y el contrato o acuerdo de ocupación de tierras.
Señaló que no y aseguró que los ejidatarios no han recibido un solo peso por concepto de indemnización por esta expropiación.
Los ejidatarios también dijeron que en la zona donde se está realizando el desmonte hubo, ayer por la noche, un disturbio debido a que ellos pararon los trabajos y exigieron a los empleados de las maquinarias pesadas retirarse.
Llegó el Ejército y la Guardia Nacional, lo que ocasionó un problema que terminó con detenidos, ya que las fuerzas federales intentaron recuperar la maquinaria pesada. Posteriormente habrían sido liberadas estas personas.
Uno de los entrevistados explicó que una parte de los 354 ejidatarios que conforman el ejido acudió al Palacio de Gobierno a la manifestación y ser atendidos por el gobernador.
Otra se quedó a resguardar la zona donde se tienen retenidos los vehículos de construcción para que el Ejército o la Guardia Nacional no intenten llevárselos de nuevo.
“Lo que queremos son nuestras tierras“, señaló uno de los inconformes.




