Un año marcado por la impunidad y el incremento de la crueldad contra los animales es como activistas califican el balance de 2025 en materia de protección a los seres sintientes en Yucatán.
Elsa Arceo Medina, activista en defensa de los animales, lamentó que los últimos dos años no han sido favorables para esta causa, y advirtió que el presente año apunta a cerrar de manera desoladora. Señaló que, durante este periodo, se registraron alrededor de 850 denuncias por maltrato animal; sin embargo, ninguna fue judicializada.
Indicó que los pocos casos que recibieron algún tipo de seguimiento avanzaron únicamente debido a la presión mediática, lo que evidencia, dijo, la falta de voluntad institucional para llevar estos procesos hasta sus últimas consecuencias.
Como ejemplo, citó el caso de Sicilia, una perra que fue baleada en circunstancias complejas. La entrevistada relató que fue testigo del operativo desplegado por la Unidad de Protección Animal (UPA) del Ayuntamiento de Mérida, cuyos elementos acudieron al sitio para brindar atención inmediata.
Manifestó que los protocolos de la Fiscalía han sido tardados y excesivamente exhaustivos, e incluso invitó a que estos sean verificados. Recalcó que, en este caso en particular, el tiempo era un factor determinante para la vida de Sicilia.
Subrayó que fue la UPA la instancia que logró mantenerla con vida. Añadió que, hasta el momento, no se tiene claridad sobre lo que realmente ocurrió.
Casos de crueldad animal en Yucatán
Asimismo, informó que en todo el estado se han contabilizado casos en al menos 90 municipios, entre ellos Ticul, Seyé, Tizimín, Tahmek, Progreso, Chicxulub Puerto, Chicxulub Pueblo y Tekax, por mencionar algunos. De acuerdo con la activista, en estas demarcaciones se registraron casos que no tuvieron difusión mediática y que, por esa razón, tampoco recibieron la atención correspondiente.
También recordó otros casos mediáticos, como el de los perros de Caucel. Sobre este último, narró que los animales fueron encontrados abandonados dentro de una vivienda, sin acceso a agua ni alimento, en condiciones de desnutrición crítica; incluso, uno de ellos ya había fallecido y se encontraba en estado de descomposición.
En este caso, fue personal de la UPA que acudió al sitio para llevar al cabo el rescate. Posteriormente, los caninos quedaron bajo resguardo del Centro Municipal de Atención Animal (Cemaa) y actualmente se encuentran en proceso de adopción, a la espera de un hogar.
Exhibe falta de diálogo
Elsa Arceo Medina reconoció la labor y la respuesta que ha dado el Ayuntamiento de Mérida ante los casos de maltrato animal, particularmente con la creación de la UPA. Sin embargo, enfatizó que esta unidad únicamente atiende a la ciudad y sus 47 comisarías, lo que deja abierta una pregunta inevitable: ¿qué sucede con los otros 105 municipios del estado?, ¿quién vela por los animales en esas zonas?
Por otro lado, la activista mencionó que el gobernador Joaquín Díaz Mena no ha establecido una fecha ni ha abierto un espacio de diálogo con los activistas.
La defensora de los animales declaró al Diario que, por parte del Congreso, se espera que a inicios del 2026 se impulse la modificación de la Ley de Protección a la Fauna, así como del reglamento del Ayuntamiento de Mérida, el cual —según lo expresado por la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada en sus mensajes semanales— será reformado. Además, compartió que el desgaste que viven los activistas no es solo físico, sino también emocional y económico. El estrés, la urgencia de los casos y la falta de apoyo terminan afectándolos profundamente.
Expuso que ella se considera una activista activa, ya que no solo rescata animales, sino que también brinda acompañamiento en los casos y busca incidir en la legislación, trabajando con los actores políticos que deseen sumarse al bienestar animal, sin importar el partido al que pertenezcan.
Criticó la falta de empatía de algunas autoridades ante los casos que involucran a los seres sintientes, quienes al final no reciben justicia por el sufrimiento vivido.
No obstante, la activista reconoció el actuar de la alcaldesa en estos temas y afirmó que este ayuntamiento está haciendo historia, pues durante nueve años los activistas en favor de los animales fueron abandonados y hoy comienzan a ser tomados en cuenta.
Además indicó que el gobierno del Estado continúa sin un diálogo real y asertivo que permita trabajar de manera conjunta en las modificaciones necesarias.
