Así lució el centro de Mérida la tarde de hoy 31 de diciembre de 2025.-Foto Karla Acosta

En el último día de 2025, miles de personas acudieron en la mañana y tarde al centro de la ciudad de Mérida para hacer sus compras de última hora en variados establecimientos, aunque la cantidad de meridanos era notoriamente inferior a los días previos a la Nochebuena y el 24 de diciembre.

Personas de todas las edades recorrieron tiendas de ropa y abarrotes, zapaterías, supermercados, la zona de las piñatas, panaderías, tiendas de conveniencia, los mercados Lucas de Gálvez y San Benito, así como establecimientos dedicados a la venta de bebidas alcohólicas para comprar todo los necesario para la despedida del año y la bienvenida a 2026.

En varias calles del primer cuadro de la ciudad era notoria una mayor presencia de elementos de la Policía Municipal de Mérida, quienes dirigían el tránsito, sin tantos embotellamientos, o hacían recorridos a pie, en motocicleta o en sus patrullas.

En una tienda de ropa ubicada en la calle 65 con 60 se formaron largas filas para pagar las prendas que estrenarían en la noche, pero en otros comercios dedicados al mismo giro la afluencia era de baja a regular.

En varias zapaterías y tiendas de calzado para niños, damas y caballeros fue más notoria la presencia de clientes, quienes seleccionaban los mejores modelos para despedir el año y recibir el 2026.

En céntrico supermercado de la calle 56 también era elevada la afluencia de compradores al mediodía de hoy 31 de enero. Asimismo, se reportaron buenas ventas en licorerías y negocios que venden cerveza, refrescos y hielo.

En algunas panaderías del centro de la ciudad fue notorio el incremento de los clientes, pero al menos en dos de ellas reportaron que ya se había gastado el pan de sandwichón, muy demandado para estas fechas por las familias.

No se vieron tantos amontonamientos de personas en las banquetas, que en días previos a la Navidad era difícil caminar en ellas y algunos tenían que hacerlo en la calle. Los que sí abundaron en la jornada del 31 de diciembre fueron los vendedores ambulantes, quienes ofrecían toda clase de productos y artículos.

En el mercado San Benito se reportó una buena venta de pavo, pollo y carne de cerdo, aunque no se alcanzaron las ganancias que tenían los comerciantes en otros años.

“Está muy bien la venta hoy, está respondiendo la gente y se lleva su pavito para cenar en la noche”, informó la señora Ileana Alonzo de Cano, locataria de ese centro de abasto.

“Vedemos pavo del día, entero o la mitad. Si se gasta traemos más y está completamente fresco”, indicó la mujer.

Afirmó que no subieron el precio, que se mantenía en 90 pesos el kilo. Los compradores podían comprar un pavo entero o la mitad a 1,000, 600, 500 o 300 y 250 pesos, dependiendo de su tamaño.

La venta de pechuga, pierna y filete de pollo también era buena en la jornada del último día del año en el mercado San Benito.

El Lucas de Gálvez fue muy visitado por las familias y compradores en la jornada del 31, quienes adquirían todo lo necesario para la cena.

Una locataria de este centro de abasto, María Elena Solís Osorio, reportó que era buena la venta de uvas, manzanas, fresas y nueces.

“Llegue desde las siete de la mañana y estaré en el mercado hasta que el cuerpo aguante. Creo que a las 9 de la noche me iré”, indicó la vendedora.

Alberto Herrera Ponce, de la Dulcería Herrera, local 13 de la calle 65 entre 56 y 54, informó que la venta de piñatas se incrementó, al igual que en los días previos a Navidad, pero están muy por debajo de lo que antes vendían.

Las más vendidas eran las de la figura del viejo y las de forma de pavo. “Antes mi familia me ayudaba en la tienda, no paraba uno, pero ahora puedo estar solo porque las ventas bajaron en comparación con otros años. Esta disminución empezó después de la pandemia”, aseveró el comerciante.

Por la noche los festejos serían en las calles que tienen permiso para cerrarlas, casas particulares, restaurantes y bares de la ciudad.