En cuanto a la venta de pirotecnia, fue notorio que hoy 31 de diciembre mejoró, pues más gente se encontraba adquiriendo diferentes artefactos de pólvora en los puestos autorizados por las autoridades en céntricos sitios.
Sin embargo, algunos vendedores de esos artefactos dieron versiones diferentes de sus ventas. La mayoría dijo que mejoró y otros indicaron que estaba baja la comercialización de esos productos, que se estallarían en la medianoche. Todos coincidieron que la demanda era mucho mejor en otros años.
Las medidas de prevención eran notorias, con puestos en los que había cubetas de agua, de arena, extinguidores y letreros de advertencia en los que se indicaba que no se vendía a menores de edad y que estaba prohibido fumar.
“Se puede alejar un poco por favor, por el cigarro”, dijo uno de los vendedores a un transeúnte que observaba uno de los puestos en la calle 65 con 56.
Uno de los comerciantes, Marco Canché Tun, cuyo puesto estaba en la calle 65 entre 56 y 54, afirmó que en los días previos a la Navidad la venta fue regular, no lo que se esperaba, pero hoy 31 de enero mejoró muchísimo la comercialización de pirotecnia.
“Hoy hay bastante venta. La gente se lleva huevitos, palomas, chifladores, trabucos, cascadas. Este año vendí más luz que explosivos”, comentó el entrevistado, quien estaría hasta las 9 de la noche en su sitio.
Edgar Aguilar Gutiérrez, otro vendedor de pirotecnia con un puesto en céntrica zona, dijo que hoy 31 de diciembre la venta pintaba mejor que en días anteriores, cuando estuvo muy baja.
Estaría comercializando pirotecnia de 10 de la mañana a 9 de la noche y comentó que en comparación con otros años la demanda de esos productos y artículos ha bajado considerablemente.
En las épocas de bonanza, dijo, vendían hasta 30 mil pesos en un día, luego bajó a unos 12 mil pesos diarios y en la actualidad es de alrededor de 6 mil pesos por día.
Según afirmó, ya se vende pirotecnia a través de las redes sociales, que incluye servicio a domicilio, lo que representa una competencia desleal para ellos, que tienen que pagar por los permisos de venta y son muy vigilados por las autoridades.
En otros puestos del centro meridano informaron que las ventas eran bajas, aunque esperaban que mejoren en comparación con otros días.






