El año del centenario comenzó como suelen iniciar las grandes historias del escultismo: con planeación, entusiasmo y un profundo sentido de comunidad.
El Desayuno de la Fraternidad 2026 reunió a integrantes de los distintos grupos escultistas de la Provincia Yucatán y marcó el inicio formal de los festejos por los 100 años de la Asociación de Scouts de México.
Esta organización es reconocida desde hace un siglo por la Organización Mundial del Movimiento Scout.

Previo al evento el presidente de la Provincia Yucatán, Jorge Carlos Villamil Domínguez, compartió que la preparación del desayuno llevó entre tres y cuatro meses. Explicó que, aunque tradicionalmente se realiza cerca del 14 de febrero, este año se decidió adelantarlo para comenzar el año con fuerza y sentido simbólico.
“Cumplimos 100 años como asociación a nivel nacional y quisimos iniciar el año reunidos, motivados, reforzando la hermandad y el compromiso de quienes formamos parte del movimiento”, señaló.
El ánimo era especialmente alto, añadió: la asistencia rompió récords, con cerca del 50% de los adultos de la asociación presentes.

Desde muy temprano, el deportivo del Sindicato Nacional de Telefonistas comenzó a llenarse de vida. Antes de las ocho de la mañana, los organizadores afinaban los últimos detalles mientras empezaban a llegar los primeros asistentes.
Los saludos se daban con abrazos sinceros, sonrisas amplias y palabras que hablaban de reencuentro, notándose el arranque de un año histórico.
La conducción estuvo a cargo de Ámbar Gómez Ramírez, de la Red de Jóvenes, y Pedro Vázquez Tec, del Grupo 3, quienes llevaron el hilo del programa con claridad, cercanía y respeto por los tiempos protocolarios.

Así el evento inició con los honores al lábaro patrio y a la bandera scout, momentos solemnes que recordaron los principios que guían al movimiento.
La oración siguió como un espacio de recogimiento y unidad, uno de los instantes más sentidos de la mañana, en el que la hermandad scout se expresó desde el silencio compartido.
Posteriormente se realizó la presentación de la mesa de honor, integrado por el subjefe scout nacional, Ángel Martínez Herrera; el vicepresidente administrativo de la Provincia Yucatán, Pedro Wenceslao Vázquez Avilés; y el vicepresidente de Métodos Educativos, Carlos Moisés Vivas Robertos.
También por el presidente de la Provincia Yucatán y anfitrión del evento, Jorge Carlos Villamil Domínguez; Paola Desiré Cruz Aranda, representante de la Red de Jóvenes; Mirna Manzanilla Romero, subsecretaria estatal de Desarrollo Social y Asuntos Religiosos, en representación del gobernador Joaquín Díaz Mena, y Dafne Celina López Osorio, subdirectora municipal de Participación Social, en representación de la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, además de invitados especiales.
Esfuerzo para la formación de niños y jóvenes
Los discursos ocuparon el corazón del encuentro. En su mensaje, el dirigente Villamil Domínguez recordó que hace 100 años nació la Asociación de Scouts de México y que, desde entonces, miles de adultos han trabajado por la formación de niños y jóvenes.
También subrayó que ser scout no es una actividad de fin de semana, sino una forma de vida basada en el servicio.

“Cada niño que confía en nosotros, cada joven que encuentra rumbo, cada familia que descubre una comunidad, forma parte de nuestro legado. Aunque nuestro trabajo no siempre se ve, su impacto es profundo y duradero”, expresó, agradeciendo la entrega de generaciones enteras.
El subjefe scout nacional, Ángel Martínez Herrera, llevó el saludo del jefe de Estado Nacional y del presidente nacional de la Asociación. Además, reconoció a la Provincia Yucatán como una de las más sólidas del país y destacó que llegar a 100 años es resultado del esfuerzo colectivo, del tiempo y del talento que scouts y dirigentes han entregado durante décadas para transformar vidas y comunidades.
Desde el ámbito municipal, Dafne López transmitió el reconocimiento del Ayuntamiento de Mérida y de la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada.
Luego señaló que el escultismo deja huella profunda en quienes aprenden a servir antes de preguntar qué reciben a cambio y lo definió como una escuela de valores, liderazgo y participación ciudadana.
Por su parte, Mirna Manzanilla reiteró el respaldo del gobierno del Estado al movimiento scout, destacando su papel histórico en la formación de generaciones de yucatecos con carácter y sentido comunitario.
Arranque formal de la celebración del centenario
En el momento de invitar al brindis, el presidente de la Provincia Yucatán invitó a alzar las copas para honrar a quienes estuvieron, a quienes hoy sostienen el movimiento y a quienes lo vivirán en el futuro. “Cien años se dicen fácil, pero son mucha historia”.
La jornada continuó con la proyección de vídeos conmemorativos, entre ellos uno especial sobre la Regata Scout de Yucatán, actividad emblemática del movimiento en el estado.
El material, realizado por Alejandro Vázquez Saldaña, fue recibido con entusiasmo y dio paso a una serie de reconocimientos, se le hizo entrega de la pañoleta conmemorativa de los 100 años, misma que tiene un diseño especial con motivos prehispánicos, así como una insignia especial, también fue reconocido el apoyo de Raúl Vázquez Aguilar con una insignia conmemorativa.
Posteriormente se realizó el pase de lista por grupos. A cada llamado, la respuesta resonó desde cada mesa “Siempre listos”, como muestra de identidad y compromiso.
La renovación de compromiso y la Promesa Scout, cerraron los momentos formales. Nuevos jefes de grupo realizaron su promesa y, posteriormente, todos los jefes presentes renovaron la suya, en un acto cargado de simbolismo y continuidad generacional.
Enseguida se ofreció un agradecimiento especial a Miguel Puigserver Nic, secretario general del Sindicato Nacional de Telefonistas, enlace clave y aliado del movimiento scout, quien apoyó a la asociación facilitando el recinto para la realización del evento.
Puigserver Nic destacó la sinergia que ha existido con el escultismo, expresó que ese espacio es también casa de los scouts y ofreció su respaldo para este año que recién comienza, anuncio que fue recibido con un prolongado aplauso.
La partida del pastel puso el broche final a la mañana, acompañada de un desayuno compartido que incluyó frutas frescas, café, pan y jugo de naranja, así como lomitos de Valladolid con frijol y arroz, servidos como un gesto de convivencia sencilla y fraterna.
Así, entre palabras, recuerdos, reconocimientos y promesas renovadas, la Provincia Yucatán encendió el inicio de los festejos por el centenario del escultismo en México.
Un arranque cercano y profundamente humano que confirmó que el movimiento sigue más vivo que nunca, formando carácter, sembrando esperanza y recordando, a cien años de distancia, que servir sigue siendo el camino. Con un saludo de mano izquierda y siempre listos.
