MÉRIDA.- Desde hace varios años Yucatán figura en la lista de los estados de la República donde se registran más casos nuevos de VIH e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).
Las cifras no son favorables a la entidad pese al esfuerzo que muchas instancias oficiales y no gubernamentales realizan, ya sea en mayor o menor medida,, así como de las campañas de prevención y concienciación.
Datos recientes revelan la constante que ha sido el VIH y las ITS en la entidad.
Más yucatecos con VIH
La doctora Ligia Vera Gamboa, investigadora de la Unidad Biomédica del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), en entrevista con el Diario habló de las causas del porqué los casos de VIH e ITS en el estado se ubican entre las más altas a escala nacional, sobre todo de la infección por VIH, pues han mantenido un crecimiento sostenido.
Desde antes de la pandemia del Covid-19 ya existían focos rojos del problema, y aun después de todo el confinamiento y las restricciones a la movilidad, Yucatán sigue figurando entre los cinco primeros lugares del problema en el país.
La doctora explicó que no es lo mismo una persona con VIH en lo que hoy el Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (Onusida) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señalan como la enfermedad avanzada por el VIH, también conocida como sida, que es cuando el virus ha afectado de manera importante el sistema de defensas, es la etapa más avanzada y grave de la infección por VIH.
Alza de sífilis y gonorrea en Yucatán
La doctora Ligia Vera recalcó que el VIH aumenta de casos en Yucatán y en su etapa avanzada daña al sistema inmunitario, lo que hace vulnerable a las personas a infecciones.
“No todas las personas con VIH desarrollan sida, especialmente si son diagnosticadas oportunamente y llevan un tratamiento adecuado”.
En entrevista con el Diario, indicó que se han impulsado campañas de prevención, se desarrollan tratamientos médicos y se mantiene una vigilancia epidemiológica importante.
De igual manera, se realizan ferias de salud, pruebas de diagnóstico más certeras y como resultado de una detección oportuna una mayor probabilidad de nuevos casos de infección.
“A pesar de que el número de pruebas se ha incrementado, aún es insuficiente para un gran tamizaje. Para ello se requeriría aproximadamente 40 mil pruebas anuales, considerando la incidencia actual.
Aunque el número de pruebas es necesario para asegurar la eficacia en la detección de personas infectadas, que éstas lleguen a poblaciones clave y en situación de vulnerabilidad es de vital importancia.
Ahora solo se realiza un pequeño número de pruebas comparado con las que son requeridas al año”.
La especialista subrayó que los grupos de atención prioritaria (antes poblaciones clave) deben acceder a las pruebas desde el primer nivel de atención, además que éstas deben llegar al interior del estado y comunidades apartadas o marginadas.
“Las pruebas deben realizarse a lo largo del año, no solo en fechas específicas o en ferias de la salud y ser ofrecidas como otras medidas epidemiológicas para el cuidado de la salud, como pueden ser las vacunas, estudio de laboratorio y evitar la discriminación que aún viven quienes desean realizarse la prueba o bien viven con VIH”.
Luego enfatizó que durante la pandemia del Covid-19 prácticamente no hubo campañas de prevención.
Todo el sector salud estaba atento a esta enfermedad al grado que “de repente faltaron los condones que se entregaban, y aunque había instancias no gubernamentales que trataban de hacer su trabajo de prevención y apoyo dentro de la emergencia, no resultó una tarea fácil”.
Hay focos rojos por el avance de otras infecciones en Yucatán
Además del VIH, las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) afectan a los yucatecos.
“Actualmente ya hay existencia de preservativos para entregar a quienes lo requieren y aun así las cifras no bajan.
La Onusida advierte que por cada persona que se sabe infectada por el VIH existen otras cuatro personas que lo ignoran. A la par del VIH, el incremento de sífilis y gonorrea es preocupante”.
La doctora explicó que entre las nuevas generaciones, aquellas que nacieron en la época del VIH y ahora conocen la existencia del tratamiento antirretroviral que mantiene a las personas con una buena calidad de vida, ha bajado la percepción de adquirir la infección, o bien la consideran una enfermedad crónica para la cual existe tratamiento.
Esto reafirma la imperiosa necesidad de la Educación Integral de la Sexualidad (EIS) para ejercer su vida sexual de manera segura y placentera, pero con responsabilidad y por amor a sí mismos y que utilicen condones en sus encuentros sexuales, agregó.
Entre los jóvenes puede haber la falsa creencia que el VIH y las ITS son cosa de suerte, que a ellos no les sucederá nada, que no se van a “contagiar” porque son invulnerables e infalibles.
Por otro lado, la población mayor de 60 años que no nació en la época del sida podría tener la falsa creencia de que a esta edad la probabilidad de adquirir VIH u otras ITS son nulas.
La entrevistada aseveró que a partir de 2014 el Centro “Dr. Hideyo Noguchi” documentó casos de infecciones en personas de este sector. Si bien la participación epidemiológica es baja, la posibilidad existe.
A consideración de la experta, otro factor que no se debe olvidar es el consumo del alcohol y sustancias, adiciones que también han aumentado de manera importante en Yucatán.
Bajo sus efectos las personas pierden el control de su voluntad, lo que puede desembocar en prácticas sexuales sin protección.
Asimismo, la migración o la movilidad de población propicia que entre el punto de origen y el destino se realicen favores sexuales donde el uso del condón es poco probable.
“Hay que agregar a las estadísticas todos los niños y niñas que nacieron con VIH, hoy adolescentes o adultos, que como cualquier persona ejercerán su derecho a vivir su sexualidad y para quienes no hay programas específicos para la transición de la niñez a la adolescencia o adultez.
Hasta ahora, el manejo de sangre para transfusiones se obtiene bajo estrictos protocolos que garantizan su seguridad, lo que ha reducido a cero las probabilidades de transmisión por esta vía”.
Acciones para disminuir los índices de VIH en Yucatán
Ligia Vera compartió las siguientes propuestas para que los casos del VIH e ITS disminuyan en la entidad, las cuales son:
1.- Fomentar campañas de concienciación sobre el problema del sida y hacer más accesible la información al respecto. Las ferias de la salud aportan, pero aún no son suficientes y deben llegar a toda la entidad, cuidando el respeto a los derechos humanos y la interculturalidad.
2.- Apoyar a las instancias no gubernamentales que trabajan en favor de los grupos de atención prioritaria o personas con VIH para prevenir u ofrecer alternativas de tratamiento para una mejor calidad de vida y programas sociales.
3.- Así como existen terapias de pre-exposición a grupos de atención prioritaria, se debe fomentar el uso de condones.
4.- Culturalmente en el interior del estado, las mujeres mayas suelen ser quienes están más expuestas a las ITS y VIH, de modo que es en este sector de la población donde los esfuerzos de control y apoyo deben profundizarse, sin olvidar a las mujeres mayas con VIH, para quienes debe también ofrecerse programas sociales.
Más pruebas
La doctora Ligia Vera Gamboa recalcó que “las pruebas (de VIH) deben realizarse a lo largo del año, no solo en fechas específicas o en ferias de la salud y ser ofrecidas”.
“Invulnerables”
Además, agregó que los adolescentes tienen la falsa creencia que no se van a “contagiar” del VIH por ser invulnerables.
