Ante los recientes siniestros viales que han cobrado vidas humanas en Yucatán, el ingeniero René Flores Ayora, especialista en seguridad vial, hizo un llamado urgente a las autoridades y a la sociedad para replantear el diseño de calles y avenidas de la ciudad.
Para el experto, la responsabilidad no recae únicamente en el conductor, sino en una infraestructura que actualmente “soslaya” (pasa por alto) la ingeniería de tránsito.
Flores Ayora, ingeniero en Tránsito por la Universidad de Nuevo León, señaló que la clave para reducir la mortalidad en las calles radica en una transformación profunda del entorno urbano.
“Se tiene que realizar una reingeniería vial aplicando la ingeniería de tránsito, que está muy soslayada. Un buen diseño en las vialidades salva vidas”, afirmó.
Según el especialista, es imperativo transitar hacia un modelo basado en la nueva Pirámide de Movilidad, en el cual el peatón y el ciclista ocupen el lugar de máxima prioridad, seguidos por el transporte público, el de carga y, finalmente, los automóviles particulares.
Uno de los puntos más determinantes en la incidencia de siniestros es la velocidad.
Flores Ayora enfatiza que el diseño de los carriles influye directamente en el comportamiento del automovilista.
“El carril mexicano mide 3.50 metros, el carril gringo 3.65 metros (12 pies). Aquí mientras menos anchos sean los carriles, los vehículos respetarán la velocidad”.
Asimismo, recordó que es necesario alinearse a la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, la cual establece topes máximos de 20 kilómetros por hora (kph) en escuelas y hospitales, 30 kph en centros y colonias, 50 kph en avenidas y 80 kph en el Periférico.
Sobre la efectividad de las campañas de conciencia, Flores Ayora señaló que el respeto a las normas es una obligación implícita al conducir.
“Obtener una licencia de conducir, ya sea de motociclista o automovilista, conlleva que cada conductor sabe y debería respetar el Reglamento de Tránsito y Vialidad de Yucatán (que ya se debe actualizar: data de mayo de 2011), ya que para ello se le hicieron exámenes teóricos y prácticos… que hay que mejorar”.
Además, lamentó la polarización en las vialidades. “Pareciera que hay una guerra entre el automovilista contra el peatón, ciclistas y otros automovilistas”.
“Hay que recordar que el automovilista no es un automovilista de 24 horas… en algún momento se convertirá en peatón, en un ciclista o automovilista. Todos tenemos que ser empáticos con todos los actores de la vialidad”.
Mientras se logran rediseños estructurales, el experto propuso medidas de bajo costo y alta efectividad, como la correcta señalización vertical y horizontal, la identificación de “puntos negros” (donde se han suscitado las muertes por los siniestros de tránsito) y la realización de auditorías en seguridad vial.
Flores Ayora compartió que en los primero 16 días de enero han fallecido 11 personas en vialidades de Yucatán: fueron cinco motociclistas, un conductor, dos ciclistas y tres peatones.
Sobre el Periférico de Mérida, Flores Ayora señaló fallas críticas. “En las zonas de entrecruzamiento (intersecciones muy cortas) no tienen la longitud de diseño; por ejemplo, la que está en el complejo de seguridad. Se requieren carriles de aceleración, carriles de desaceleración y radares de velocidad”, así como cerrar donde se tengan conflictos viales (gasolineras, tiendas de materiales, etcétera).
El especialista apeló a la Ley de Pareto para priorizar acciones. “El 80% de las muertes por siniestros de tránsito se puede resolver mejorando el 20% de los puntos negros”.
