Ernesto Iván Pinto Dáger y Jorge Rivero Evia, presidente saliente del Colegio de Abogados de Yucatán y su sucesor, respectivamente, durante la ceremonia de la toma de protesta del Consejo Directivo 2026-2027
Ernesto Iván Pinto Dáger y Jorge Rivero Evia, presidente saliente del Colegio de Abogados de Yucatán y su sucesor, respectivamente, durante la ceremonia de la toma de protesta del Consejo Directivo 2026-2027

Brindar formación académica continua y seguir siendo una voz crítica, independiente, prudente en relación con todo lo que implica el entorno jurídico, las nuevas leyes y las políticas públicas son algunas de las premisas con las que el abogado Jorge Rivero Evia asumió la presidencia del Consejo Directivo 2026-2027 del Colegio de Abogados de Yucatán.

En la ceremonia, que se realizó anteayer jueves en el Salón Mirador del hotel El Conquistador con la presencia de representantes de diferentes poderes, Rivero Evia dijo que sus proyectos son continuar con las buenas prácticas que el colegio ha tenido en los últimos años, reconstruir y volver a tener en el gremio aquellos asociados que por alguna razón hayan dejado de participar continuamente. En la actualidad hay alrededor de 100 agremiados.

También atraer jóvenes, principalmente estudiantes y recién egresados, para que le den continuidad al instituto, así como realizar cursos de capacitación, diplomados, ya que ahora vienen muchos cambios en el derecho, con el fin de ponderar estos objetivos y potenciarlos en el colegio.

“El derecho cambia continuamente y yo tengo una vertiente académica al ser también profesor de la Universidad Marista de Mérida y haber sido magistrado también del Tribunal Supremo de Justicia, donde me encargaba de la capacitación, en buena medida”, manifestó.

Rivero Evia destacó que los jóvenes son muy importantes para el colegio y por eso su objetivo es acercarlos, pues son “la sangre nueva y no solo son el futuro, son el presente”.

Después detalló que tienen una comisión de jóvenes y que para ser agremiado con derecho de voz y voto se requiere tener el título y la cédula.

“Tenemos un espacio para los jóvenes y estudiantes donde son escuchados y los incluimos en las actividades que realizamos. El futuro de toda institución radica en el ingreso de gente con ideas nuevas y qué mejor que los jóvenes de esta generación tecnológica que vengan a darnos ese puente requerido, para que tengamos nueva vida y nos revitalice”.

“Nuestro colegio tiene tres grandes generaciones. Los abogados ya de edad, los tradicionales y los que fundaron el colegio. Luego, mi generación, que estamos a media tabla y ha habido un enorme vacío con las nuevas que generaciones”.

“Ya desde hace algunos años se ha conformado esta comisión de jóvenes y quiero hacer un mayor énfasis en estos años que me corresponden y no solo de jóvenes, sino también de mujeres. Necesitamos también que ingresen al colegio, que nuestra membresía tenga mayor una mayor cantidad de mujeres, puesto que debe haber también una paridad de género”.

El nuevo titular compartió que en estos dos años que estará al frente del instituto se pondrá mucho énfasis en la preparación y en la capacitación a los abogados, sobre todo porque en 2027 entrará en vigor el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares en toda la República, que sustituirá a litigios estatales de Yucatán y “hay que capacitar para que estén a la altura de las circunstancias y puedan llevar a cabo sin mayor problema los litigios”, y el colegio, fundado en 1967, cumplirá 60 años.

“Me corresponde el gran honor de estar en un momento histórico de estos primeros 60 años del colegio y estaremos realizando también actividades conmemorativas para celebrar. Si bien no somos la asociación de Abogados más antigua de Yucatán, sí hemos sido muy constantes y cumplimos la importante cantidad de años. Estos dos aspectos de capacitación y celebración marcarán seguramente esta administración”, indicó.

El abogado consideró que los principales desafíos de los profesionales de las leyes en la actualidad son “primero que nada, temas éticos, y la misión es servir a la sociedad”.

“Hay una competencia muy desleal allá afuera. El abogado, por lo general, también es tachado por algunos en la sociedad como abogados tramposos. A veces el ser licenciado en derecho implicaría sinónimo de una persona que solo está buscando el pleito, lo cual no es así. Entonces, necesitamos apuntalar lo que es la ética, lo que es el la promoción de valores de algo que es además uno de los servicios más loables, de una profesión que es la justicia”.

“El valor de justicia no debe ser olvidado y para ello es necesario tener una justicia real, una justicia con principios fundamentalmente: la mediación y la conciliación. No todo puede resolverse a través del pleito”, puntualizó.

“En estas épocas necesitamos más que nunca la paz y el fomentar la cultura de la paz debe ser también uno de los principios de nuestro colegio a través de la normatividad, pues ya se nos exige el que agotemos, por ejemplo, en materia laboral, antes de que haya un juicio, pues una conciliación es obligatoria ya desde lo que dice el artículo 123 de la Constitución”.

“Eso también, poco a poco va abarcando otras materias, como familiar. ¿Cuántos conflictos pudiésemos evitar en relación con los niños y niñas? Que están, por ejemplo, en medio de un litigio de custodia, si pudiésemos celebrar un acuerdo entre las partes”.

“Yo creo que comentar los principios éticos y los valores de la abogacía, y sobre todo las prácticas de mediación y de conciliación, para evitar conflictos, que son los principales retos que tiene hoy nuestro gremio”.

Aclaró que el Colegio de Abogados no se involucra en cuestiones políticas derivado también hasta de una cláusula estatutaria, pero deben dar un servicio a la sociedad, una guía y ser la voz de todo aquello que implique el denunciar una injusticia, el estar allá presente en la formulación de políticas públicas.

“Ser considerados, desde luego y también considerar a los demás en esta sociedad con tantas diferencias económicas, tan heterogénea que implica también el reconocimiento de cuestiones autóctonas, de los derechos de las personas indígenas, personas con discapacidad. Debemos de ser abiertos e incluyentes”, subrayó.

“La misión del colegio es también coadyuvar con esa inclusión que es necesaria en una sociedad que necesita cada vez más de la democracia”.

Reiteró que la carrera en derecho sigue siendo una de las tradicionales y más solicitadas, ya que las matriculas de las escuelas prácticamente están llenas.

“Son varias las instituciones universitarias que brindan este este plan de estudios y desde luego la competencia también es muy dura en la calle, pero el sol sale para todos y un abogado lo que tiene es que es polifacético, puede dedicarse a muchísimas cosas como el abogado postulante, que es el que postula, que es el que litiga, en materia civil y familiar, mercantil, penal, laboral, pero también hay abogados corporativos que se dedican a lo que es la atención de las empresas, a la notaría, la función notarial”, mencionó

“Y como servidor público siempre hace falta un buen abogado, ya sean los jurídicos de consulta de las instituciones públicas o también desde luego como un titular de alguna secretaría”.

El entrevistado enfatizó que Yucatán sigue siendo un estado muy seguro porque el gremio de la abogacía coadyuva a la certeza jurídica que requieren los ciudadanos.

Rivero Evia ingresó al colegio hace dos décadas. Es egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) y ahí mismo cursó la maestría en Derecho Penal. Además, es doctor en Derecho por la Universidad Anáhuac Mayab.

La nueva directiva está conformada por los siguientes abogados: Alberto José Pino Montes de Oca, vicepresidente; Celso Augusto López Pérez y Didier Daniel Cura Salazar, secretarios propietarios; María Teresa Vázquez Baqueiro y Miguel Antonio Baeza Pam, secretarios suplentes; Reyna Marissa May Reyes, tesorera, y Julián Jesús Gudiño Galindo, subtesorero.

El presidente saliente es Ernesto Iván Pinto Dáger.