Diputados del PAN y del PRI advierten riesgos para la representación de las minorías, la fortaleza institucional y la libertad de expresión con la propuesta de reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La iniciativa, aún no enviada formalmente al Congreso, plantea la eliminación de las listas plurinominales, una reducción del 25% al presupuesto de organismos electorales y partidos, el regreso a la no reelección, medidas contra el nepotismo y nuevas reglas para el uso de inteligencia artificial (IA) en campañas.
Sobre la desaparición de las listas plurinominales, el diputado Roger Torres Peniche, coordinador de la bancada del PAN, señala que se trata de un tema de fondo que no puede abordarse con simplificaciones.
“La representación proporcional nació precisamente para evitar la hegemonía de una sola fuerza política y para garantizar que las minorías tengan voz en los congresos”.
En su opinión, “eliminar las listas plurinominales bajo el argumento de que ‘todos deben salir a buscar el voto directo’ puede sonar atractivo en el discurso, pero en la práctica puede concentrar el poder únicamente en las dos fuerzas mayoritarias y dejar sin representación a partidos que, aunque no ganen distritos territoriales, sí obtienen un respaldo ciudadano significativo”.
El legislador panista señala que “el sistema actual permite que quien alcance el porcentaje mínimo de votación tenga presencia legislativa, aun cuando no concentre su fuerza en un solo distrito”.
“Esa es la esencia del pluralismo democrático: que el Congreso refleje la diversidad política real del electorado”.
Si la intención fuera fortalecer la proporcionalidad, añade, podrían discutirse “modelos como los europeos, donde no existen distritos y todo se asigna mediante listas estatales con base estricta en el porcentaje de votos. Eso sí sería un modelo proporcional puro”.
Sin embargo, advierte que lo planteado “es un retroceso que puede debilitar la representación de las minorías y reducir el pluralismo en los congresos locales, incluido el de Yucatán”.
El diputado Gaspar Quintal Parra, presidente estatal del PRI, dice que lo conocido hasta ahora son “líneas generales” expuestas en una conferencia de prensa.
“No conocemos los detalles de la iniciativa de reforma, que ni siquiera se ha enviado al Congreso. Más bien parece un distractor tras la crisis de seguridad que se desató por la captura de un líder criminal en días pasados”.
En cuanto a la representación plurinominal, indica que en Yucatán existe un sistema en el que “los candidatos que no obtienen el triunfo en su distrito pueden alcanzar la diputación derivado del porcentaje de votos obtenidos por su partido y de la votación obtenida en su distrito.
“Tal vez se trate de eso la propuesta; habría que analizarla y revisarla en su caso”.
Respecto al recorte presupuestal de 25% a los organismos locales (como el Iepac) y a los partidos, Torres Peniche recuerda que el origen del financiamiento público fue una decisión tomada después de décadas en las que el dinero privado, muchas veces de origen desconocido, distorsionó la competencia política.
“Reducir el presupuesto puede parecer popular en tiempos de austeridad, pero el riesgo es evidente: cuando el financiamiento público disminuye sin fortalecer los mecanismos de fiscalización, se abre la puerta a capitales dudosos. México no está en condiciones de correr ese riesgo”, advierte.
El panista subraya que en Yucatán se ha construido institucionalidad, pero “los procesos electorales no se organizan con discursos, sino con estructura técnica, personal capacitado, tecnología y fiscalización rigurosa”.
A su juicio, “un recorte del 25% no es menor. Si no se acompaña de una revisión integral del modelo operativo, podría comprometer la calidad de la organización electoral y la vigilancia del gasto. Y cuando se debilita la fiscalización, se debilita la democracia”.
Quintal Parra es más crítico al señalar que la reducción de los recursos a los órganos electorales está más enfocada a debilitarlos que a fortalecer la democracia.
“México no puede tener una democracia barata; Morena la pretende abaratar para manipularla y perpetuarse en el poder. Es un despropósito y una aberración más de este régimen demagógico, populista y autoritario”, afirma.
Del regreso a la no reelección y al combate al nepotismo, Torres Peniche dice que la reelección no fue una concesión caprichosa.
“Se diseñó como un mecanismo de rendición de cuentas. Si un legislador o un alcalde hace un buen trabajo, el ciudadano puede premiarlo con el voto; si no cumple, lo sustituye. Ese es el principio democrático básico”.
“La posibilidad de reelección contribuye a la profesionalización. La experiencia legislativa o municipal no se construye en un solo período”.
No obstante, reconoce que “la reelección indefinida puede generar distorsiones. Por eso debe haber límites claros”.
En ese sentido, propone “permitir un número determinado de períodos y, una vez agotados, impedir el regreso al mismo cargo. Por ejemplo, que un presidente municipal pueda ejercer hasta dos períodos, sean consecutivos o no, y después quede impedido para volver”.
En relación con el nepotismo, el legislador panista señala que la herencia de cargos y el uso del poder para beneficiar a familiares atentan contra la ética pública y deben cerrarse esas puertas de manera definitiva.
El dirigente priista, a su vez, considera que la eliminación de la reelección responde a cálculos políticos.
“Hoy vemos el pobre nivel que tienen los funcionarios y los representantes de Morena, producto de la improvisación y la falta de competencia.
“Ese intento de evitar la reelección obedece más a fines propagandísticos que a un sentido de crear carreras profesionales en el servicio público; busca continuar con la improvisación para que el grupo en el poder siga manipulando y teniendo como empleados a los miembros de los congresos locales”, expresa.
En materia de IA y fiscalización, Torres Peniche reconoce que “la inteligencia artificial es un fenómeno nuevo, dinámico y de enorme impacto en la comunicación política. Ignorarla sería irresponsable. Regularla es necesario”.
También indica que establecer límites claros puede ayudar frente a la desinformación y los “deepfakes”, pero advierte: “cualquier regulación debe diseñarse con extremo cuidado”.
“Si las reglas son ambiguas o excesivas, podrían convertirse en instrumentos de censura contra la oposición bajo el argumento de ‘controlar contenidos’”.
Ambos dirigentes coinciden en que cualquier modificación al sistema electoral debe analizarse con responsabilidad y visión de Estado.
“Toda reforma electoral debe evaluarse con un criterio muy claro: si fortalece el pluralismo, la equidad y la confianza ciudadana, debe impulsarse; si concentra poder, debilita contrapesos o reduce la representación de las minorías, debe corregirse”, señala Torres Peniche.
“La democracia mexicana costó décadas construirla. Reformarla no puede ser un ejercicio de cálculo político coyuntural, sino una decisión responsable con visión de Estado”.— IVÁN CANUL EK
En sus propias palabras Gaspar Quintal Parra, coordinador del PRI en el Congreso del Estado
“Debe ser el órgano electoral independiente y fortalecido quien ponga las reglas claras”.
“Morena ya destruyó el Poder Judicial y varios órganos autónomos, como el Inaip, porque el verdadero objetivo es tener un gobierno autoritario que no reciba críticas, el siguiente paso es la libertad de expresión”.
“Es muy peligroso que se fijen límites discrecionales y que sea el gobierno quien autorice qué se publica y qué no. Ya lo vimos en Campeche, donde un medio debe tener autorización de un juez para publicar; por ello, no puede ser una regulación unilateral de Morena. Debe hacerse mediante una amplia discusión que regule la inteligencia artificial y respete la libertad de expresión”.
