La doctora Gina Villagómez Valdés, integrante del Frente por los Derechos de las Mujeres en Yucatán, vaticina que la política de desatención a la violencia de género no cambiará en este sexenio de la 4T, ya que se avecinan las elecciones intermedias.
“Eso tiene molestas a las jóvenes, están desencantadas por la falta de atención integral, la falta de oportunidades para el empleo y la falta de servicios médicos en la salud reproductiva”, dice la también investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).
¿Cómo califica las acciones del gobierno en materia de prevención de la violencia contra las mujeres?
“No hay prevención. La política pública tiene que tener cuatro áreas: Prevención por medio de intensas campañas, que no se hacen; atención, que no hay; sanción, que no hay porque no llevan los procesos jurídicos, no hay acompañamiento gratuito, y erradicación, donde las instancias de gobierno asignan recursos con perspectiva de género y un trabajo conjunto de las dependencias y municipios para dar servicios gratuitos.
“Simplemente no se cumplen estas cuatro áreas de la política pública”.
¿Aumenta el problema en Yucatán?
“Las violencias se están multiplicando. Cada vez hay más formas de agresión. En las redes digitales se ha incrementado notoriamente; la violencia vicaria está regulada, pero hay formas de violencia nueva como el ‘sexting’, fotografías denigrantes, violencia institucional o por omisión cuando no dan el servicio de salud”, explica.
“La violencia institucional va desde la falta de servicios de salud gratuitos, falta de tratamiento ginecológico y oncológico, y falta de prevención del cáncer de mama. Antes eran invisibles, ahora tienen nombre, ahora sí se denuncia.
“El problema es que estas denuncias no llegan a buen término, no hay justicia, que también es otra forma de violencia institucional, y todo esto genera ira entre las nuevas generaciones”.
Violentadores
La especialista también destaca que en las universidades ya hay protocolos de violencia de género, aunque las autoridades no se atreven a despedir a los profesores violentadores.
“Les basta encender la luz morada y con ello hacen creer que están a favor de las mujeres. Sin embargo, a los agresores los dejan en sus puestos, como ocurre con el exalcalde de Motul, Roger Aguilar Arroyo, conocido como ‘El Zorro’, quien es funcionario del gobierno de Morena, con lo cual es una violación clara de la Ley 3 de 3”, subraya.
“Las mismas feministas, muchas de ellas, no se atreven a cuestionar a la presidenta o al gobierno morenista porque simpatizan con ese partido”.
“Muchas feministas saben que están violentando sus derechos, que el gobierno se ha vuelto más represivo, pero tienen simpatía con la presidenta y lo único que hacen es explotar en las marchas del 8M, aventar pintura y desquitarse con los monumentos”.
¿Cuáles son las acciones más urgentes que debe implementar el gobierno?
“Primero, la prevención a través de campañas masivas, identificación de las formas de violencia, que la gente sepa dónde acudir, prevenir los embarazos en adolescentes, promover el cuidado del cuerpo, dar información sobre el cuidado en salidas de noche, exhortar para que no beban con desconocidos”.
“La prevención sería más profunda si se realiza en español y maya y por la radio, lamentablemente todo eso no existe”, señala.
“Segundo, la atención, que regresen los servicios jurídicos, psicológicos, de salud gratuitos, que promuevan la información sobre el uso de anticonceptivos, prevención de enfermedades de las mujeres, pero no te dan ni siquiera paracetamol”.
“Que haya justicia pronta y expedita a través del Poder Judicial y Fiscalía, que garanticen una reparación del daño. Si fueron agredidas, que el agresor vaya a la cárcel, y litigar para ganar los procesos en la violencia vicaria.
“Y la última, que las secretarías tengan recursos con perspectiva de género para que atiendan en forma integral a las víctimas y reparen el daño a las mujeres. Mientras no se haga estas cuatro acciones, la situación no cambiará”.
¿La actual administración estatal tiene una agenda de género?
“No tiene agenda, por ello están perdidos. El 25 de noviembre pasado el gobierno del Estado repartió una guía editada por la Federación donde hablan de los derechos internacionales de las mujeres. Como si imprimir cuadernillos arreglara la situación. Fue patético que gasten millones de pesos en ese material, es un insulto”, asevera.
El 8 de marzo, el gobierno del Estado en lugar de darnos el Centro de Atención a Víctimas de Violencia que ofreció y que iba a inaugurar en este año, no lo hizo. Ni siquiera sabemos dónde está ubicado. “Su única presentación a favor de las mujeres fue colocar fotografías de mujeres ilustres e iluminarlas de morado”.
“Gran acción”
“Fue la gran acción del gobierno por este día. Fue patético. Las mujeres decimos ‘No me vengas a iluminar de morado, dame atención, ponle abogados a las víctimas, acompáñalas en sus procesos judiciales’. Iluminar de morado el Palacio no sirve para nada”.
En la marcha del domingo hubo menor carga de violencia, ¿a qué se debe? ¿Hubo un acuerdo?
“No, no hubo ninguna comunicación previa. Lo que hizo el gobierno del Estado fue evitar ser ridiculizado como el año anterior cuando usó la fuerza policíaca”, indica.
“Quisieron descalificar al movimiento y por ello no pusieron policías para resguardar los edificios y monumentos históricos. El gobierno sabía perfectamente que las muchachas iban a descargar su furia con las pintas. Fue una estrategia mediática para limpiarse la cara y mostrar a la sociedad que el gobierno no agredió, sino que fueron ellas las que saltaron la tranca.
“Con esta estrategia las muchachas quedaron mal, las culpan del daño al patrimonio cultural, las califican de agresivas y nadie culpa al gobierno por no mandar policías para cuidar el patrimonio”.
“El mismo gobierno usa sus propios grupos de choque para deslegitimizar la marcha. Las chicas del bloque negro que encabezaron el año pasado la marcha en Mérida no eran personas yucatecas, eran de fuera, es la misma estrategia que utiliza el gobierno federal para dejar mal a las jóvenes que salen a manifestarse”.
La doctora Villagómez Valdés subraya que el hecho de no colocar policías que resguardaran los monumentos y edificios es porque el gobierno sabe que la juventud, tal como ocurrió en los movimientos de los años 68 y 70 en México, van contra cualquier falta de atención y son ellos los que encabezan las pintas porque su protagonismo es parte del proceso de la búsqueda de una identidad “y cometen la burrada de enojar a la sociedad”.
“Cayeron en la estrategia mediática del gobierno y por ello el gobierno no sacó a sus policías, sino que las dejó solas para que desfogaran su ira”.
“Y la marcha no incluyó el centro de la ciudad donde están los palacios de gobierno y municipal, Catedral, Pasaje de la Revolución y Ateneo Peninsular que fueron protegidos con tablones de madera, porque en la marcha de 2025 el gobierno selló la entrada de la calle 60 con grupos de choque, por ello marcharon (las feministas) en Paseo de Montejo”, concluye.


