La creciente costumbre de regalar flores amarillas cada 21 de marzo volvió a hacerse presente en calles y mercados de Mérida, donde desde temprana hora se instalaron múltiples puestos en los que el tercer color del arcoiris era el predominante.
Esta práctica, que ha ganado popularidad en los últimos años, tiene su origen en la telenovela argentina “Floricienta”, en la que el gesto de regalar un ramo de flores amarillas simboliza una declaración de amor.
A ello se suma la viralización de la canción “Flores amarillas”, interpretada por Florencia Bertotti, quien protagonizó el melodrama argentino, que impulsó aún más esta tendencia en redes sociales.
En Argentina, este gesto se realiza el 21 de septiembre, fecha que marca el inicio de la primavera en el hemisferio sur. Sin embargo, en México y otras regiones del hemisferio norte, la tradición se ha adaptado al 21 de marzo, coincidiendo también con la llegada de la primavera.
Mérida, con moderada venta de flores amarillas en 2026
Para los vendedores de flores, esta fecha representa una oportunidad comercial adicional. En puntos como el mercado Lucas de Gálvez y la zona de los portales del centro, comerciantes reportaron movimiento constante de clientes, aunque con ventas mínimas.
“No son las ventas esperadas”, señalaron algunos locatarios, quienes, pese a observar afluencia de personas, describen la jornada como “calmada” en comparación con otras fechas clave.
Donde sí se notó un cambio significativo fue en los precios.
Entre las flores amarillas más demandadas destacaron el girasol, la rosa amarilla y las margaritas, cuyos arreglos alcanzan precios aproximados de 250, 450 y 110 pesos, respectivamente, aunque estos varían según el establecimiento y la ubicación.
Al comparar esta fecha con otras celebraciones, como el Día de San Valentín, los vendedores coinciden en que, aunque en febrero no se elevan tanto los precios, el volumen de ventas es considerablemente mayor.
En contraste, el 21 de septiembre —fecha original de la tradición— sí suele generar un repunte más notable en las ventas, incluso en esta región.
Aun con resultados moderados, los comerciantes consideran que esta tendencia contribuye a dinamizar el sector previo a fechas de alta demanda, como el Día de las Madres.
Mientras tanto, en las calles de Mérida, la imagen de personas portando ramos de flores amarillas confirma que, más allá de las cifras, la tradición continúa floreciendo entre los consumidores.— Pablo César May Pech
