Aunque el conflicto internacional ha generado una crisis energética global, en México el impacto en la canasta básica aún no se refleja en forma directa, debido a condiciones internas que han permitido “amortiguar” los efectos.
Así lo refiere Luis Enrique Contreras Ramírez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño, Servicios y Turismo (Canacope Servytur) de Mérida.
El pasado 30 de marzo, Diario de Yucatán publicó en su portal la noticia sobre la alerta de inflación alimentaria registrada en México debido al aumento en el precio de productos básicos como frutas y verduras.
El representante de la cámara explica que el contexto actual deriva de la dependencia energética de varios países, ya que “más del 20% del petróleo viene de los lugares en conflicto”, lo que ha provocado un incremento mundial en los precios.
“Esto ocasiona un alza en el precio exageradamente alto que obliga a los países que no son autosuficientes a subir el precio a todos los procesos de elaboración de alimentos y de bienes e insumos”, indica.
En el caso de México, las condiciones han sido distintas. Contreras Ramírez señala que a partir de decisiones tomadas en administraciones anteriores, el país cuenta con cierto “margen de maniobra”.
Según explica, “empezó la etapa de autosuficiencia energética y eso nos permite tener un espacio más de tiempo para que la afectación no nos llegue tal como está llegando a otros lados”.
Actualmente, dice, hay producción nacional de petróleo y gasolinas, además de acuerdos con gasolineros para evitar incrementos excesivos, lo que ha permitido mantener estabilidad en los precios.
Como él ha indicado en entrevistas anteriores, la canasta básica incluso ha mostrado una ligera disminución durante el primer trimestre del año.
“Hubo una pequeña disminución en este primer trimestre del año. De 920 a 860”, se detalla.
No obstante, refiere, sí se han registrado variaciones en algunos productos, como el tomate y el limón, aunque se atribuyen a factores estacionales y a la demanda internacional.
“Son propios de la temporada. Por el consumo y demanda que tiene este producto en Estados Unidos”, explica, para luego señalar que estos precios tienden a regularse después de la Semana Santa.
Combustibles en aumento
A pesar del panorama actual, Contreras Ramírez advierte que el impacto podría presentarse más adelante si el conflicto escala, principalmente por el aumento en combustibles.
“Todo depende de los suministros energéticos como la gasolina, porque esto vendría a afectar lo que son el inicio de los procesos de producción”, expone.
El encarecimiento del transporte y la maquinaria afectará directamente en el costo de los productos, lo que eventualmente podría reflejarse en el bolsillo de los consumidores.
Hasta ahora la situación se mantiene en monitoreo constante. “Lo que hoy es noticia, mañana tal vez no lo sea, porque a diario se está modificando todo en el tablero global”.
Ante este escenario, hace un llamado a evitar el alarmismo y mantenerse informados mediante fuentes oficiales.
“No podemos caer en pánico ahora, la situación en el país es hasta cierto punto llevadera”, afirma.
Además, dice que factores como la producción nacional de fertilizantes han contribuido a reducir los riesgos frente a un problema que afecta en el mundo.
Aunque existe incertidumbre en México, y por consiguiente en Yucatán, el titular de la Canacope reitera que la situación actual cuenta con condiciones que permiten analizar el panorama con mayor margen.
“Eso es suficiente para podernos dar el privilegio de gozar de este espacio para analizar y meditar las consecuencias que pudieran tener a futuro”, concluye.



