El parque zoológico Animaya se mantiene como uno de los sitios predilectos para el esparcimiento familiar en Mérida.
Sin embargo, ante las altas temperaturas de esta temporada, el bienestar de los ejemplares que habitan estos recintos ha cobrado relevancia entre los visitantes.
Tras un recorrido en este parque, al poniente de la capital yucateca, se constató la aplicación de estrategias para mitigar el impacto del calor en la fauna.
En el área del lago artificial los animales disponen de zonas de refugio tanto naturales, aprovechando la vegetación, como artificiales mediante estructuras con techos de lámina.
En espacios especializados como el herpetario se mantiene un control estricto de la temperatura y acceso constante a fuentes de agua para reptiles y quelonios.
Ángel Antonio Celis May, coordinador de mantenimiento del recinto, explica en entrevista que la atención a los ejemplares incluye una dieta adaptada a las condiciones climáticas.
“Para los ejemplares tenemos refrigerios acorde a su dieta que están fríos o congelados; pueden ser paletas de frutas o las mismas frutas heladas”, señala.
En cuanto a la infraestructura, Celis May informa que se han instalado recientemente 11 nuevos techos repartidos en la zona del safari para ampliar las áreas de sombra, con planes de continuar expandiendo estos espacios.
También se llenan constantemente los bebederos para que los animales cuenten siempre con agua fresca.
Los horarios ideales para acudir son entre las 9 y 11 de la mañana para evitar el punto máximo de radiación solar y asegurar boletos para las atracciones.
Es fundamental el uso de ropa transpirable, calzado cómodo, gorras, sombreros y bloqueador solar, recomiendan los encargados del parque.— PABLO CÉSAR MAY PECH
