“Que este reconocimiento sirva para recordar que el cambio es posible, que las mujeres tenemos un papel fundamental en la conservación”, dijo Keyla Raquel Vázquez Lira tras recibir el reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto” en representación del colectivo Las Chelemeras, ayer en el Congreso del Estado.
“Las Chelemeras somos un grupo de mujeres que con trabajo silencioso, perseverante y un propósito de amor por nuestro territorio hemos demostrado que la restauración de manglares no es un discurso ni una moda, sino una realidad”, expresó la activista.
La ceremonia se realizó en sesión solemne del pleno, con la presencia de la secretaria de Pesca y Acuacultura Sustentables, Lila Frías Castillo, en representación del gobernador Joaquín Díaz Mena, y la magistrada Landy Aimeé Pino Barrera, en representación del Poder Judicial del Estado.
La diputada Alba Cristina Cob Cortes, presidenta de la Comisión Especial de Postulación, se encargó de leer la semblanza de Las Chelemeras, grupo que desde 2010 restaura manglares deteriorados, incluyendo apertura de canales a pico y pala, reforestación, limpieza de áreas y monitoreo de flora y fauna. A la fecha, destacó la diputada, el grupo ha salvado más de 100 hectáreas de mangle.
Tras el mensaje de la diputada, quien también leyó la semblanza de Elvia Carrillo Puerto, se entregó la distinción por parte del diputado Germán Quintal Medina, presidente de la mesa directiva del Congreso del Estado, y de los representantes del gobierno y el poder judicial.
El acto continuó con el discurso de agradecimiento por parte de Keyla Vázquez Lira, quien, emocionada, señaló que se les distingue por su labor en la restauración ambiental, la defensa del territorio y el fortalecimiento comunitario en Yucatán.
“Muchas gracias a quienes identificaron en nosotras las cualidades para recibir el reconocimiento”.
Al hablar de su labor como restauradoras de manglares, resaltó que su trabajo no solo ha dejado huella en la curva de Yucalpetén y la ciénaga de Progreso, sino que ha traspasado la frontera de Yucatán y México.
Según recordó, su comienzo fue a partir de la oportunidad de un empleo temporal en un contexto no muy claro: la degradación y manglar en la costa norte de Yucatán.
“Un trabajo duro, incierto, mal remunerado, pero también era una posibilidad de ingreso para nuestras familias y una forma de aportar desde nuestro propio esfuerzo”.
“Entramos al manglar sin saber que ese trabajo cambiaría nuestra vida. Lo que parecía temporal se convirtió en un camino. Aprendimos del sitio, del agua, del suelo, del comportamiento, del ecosistema. Entendimos que no se trata solo de plantar manglares, sino de devolverle la vida al sistema”.
A pesar de los retos, de las dificultades y hasta de las críticas, la galardonada recalcó que después de 15 años las satisfacciones de Las Chelemeras son claras.
“Se puede ver que hemos cambiado el paisaje. Donde antes había áreas degradadas, hoy hay manglar vivo, agua que se vuelve a circular y un ecosistema que poco a poco se recupera. También hemos visto regresar la biodiversidad, peces, jaibas, aves y otras especies que indican que el manglar está en funcionamiento nuevamente”.
Al final de su mensaje, hizo un llamado a las mujeres, sobre todo a quienes dudan o sienten que no pueden, que pueden construir su propio camino, incluso donde parece que no lo hay.
“Porque cuando una mujer avanza, no avanza sola: abre caminos, cambia realidades, transforma su entorno y es lo que hoy representa Las Chelemeras. No solo un grupo de mujeres, sino un ejemplo de lo que sucede cuando se deciden participar, aprender y sostener”, finalizó.— IVÁN CANUL EK
Salvadoras del mangle
Desde 2010 Las Chelemeras restaura manglares deteriorados, incluyendo apertura de canales a pico y pala, reforestación, limpieza de áreas y monitoreo de flora y fauna. A la fecha, el grupo ha salvado más de 100 hectáreas de mangle.
Distinción a labor
Keyla Raquel Vázquez Lira emocionada señaló que se les distingue por su labor en la restauración ambiental y la defensa del territorio.
