El secretario general de la Unión de Conductores y Pequeños Propietarios de Carruajes de Yucatán, Eduardo de Jesús Echeverría Ayala, manifiesta su desacuerdo con la solicitud de la organización Peta Latino de prohibir las calesas con caballos en Mérida.
Según afirma, estos activistas que demandan el retiro de los caballos que jalan las calesas en las rutas turísticas de la ciudad desconocen los cambios que realizan para un mejor bienestar y salud de los equinos.
Las autoridades municipales y especialistas de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Yucatán, dice, están bien empapados de las medidas aplicadas a favor de estos animales porque ellos trazan el plan de mejora y los caleseros lo cumplen a cabalidad.
Como publicó el Diario, la organización internacional Peta Latino solicitó a las autoridades municipales en abril pasado la prohibición de las calesas con caballos en Mérida porque, refirió, trabajan en condiciones adversas que afectan su salud y bienestar, como son largas jornadas, exposición a las altas temperaturas y sufren agotamiento, deshidratación, lesiones en patas y cascos por el contacto con superficies duras.
Entrevistado sobre esa versión de Peta Latino, Echeverría Ayala sostiene que las autoridades sí saben cómo tratan a los caballos de las calesas y son veterinarios de la Uady que recomiendan las medidas que aplican, pues lo que menos quieren es que sus animales de trabajo tengan las mismas condiciones y sufrimientos de hace 40 años.
También asegura que, desde el inicio de la temporada de altas temperaturas en Mérida y Yucatán, los caleseros afiliados a su sindicato suspendieron el horario matutino de trabajo para evitar el sofocamiento de los caballos por el fuerte calor y los intensos rayos solares.
Desde marzo pasado los caleseros empiezan su trabajo a las cuatro de la tarde cuando la temperatura máxima solar ya pasó, y así se mantendrá hasta que termine la temporada de calor extremo.
“Hemos cambiado muchísimo en el trato de los caballos gracias a las recomendaciones de los veterinarios de la Uady que certifican la salud y alimentación de los caballos que trabajan en calesas”, informa.
“Ya no podemos tratarlos como hace 40 años porque son nuestros compañeros de trabajo. Esta actividad turística es el sostén de 70 familias de Mérida y es un atractivo para la ciudad”, menciona. “De hecho, los turistas nacionales e internacionales prefieren las calesas arrastradas por un caballo”.
Al preguntarle si las calesas eléctricas, que adquirió y puso en servicio la administración del alcalde Renán Barrera Concha, tienen demanda al igual que las jaladas por los caballos.
El dirigente responde que en estos momentos no hay ninguna calesa eléctrica en servicio (son seis), pero advierte que de ese tema solo puede hablar la autoridad municipal.
También dice que Peta Latino tiene como bandera el maltrato de los caballitos de las calesas, pero no entiende que los propietarios de calesas y caballos ya cambiaron el trato, alimentación y forma de trabajo por las recomendaciones que realizan veterinarios y autoridades que vigilan el bienestar de los equinos.
“No entienden que esta actividad es el sostén económico de 70 familias, que las calesas son una tradición que lleva más de 150 años en Yucatán y que el turismo gusta del paseo en estos vehículos históricos”, subraya.
“Ellos están cerrados en su mundo y desconocen que las autoridades nos vigilan y regulan. No entienden nuestra situación y es inútil pelearse con ellos, por lo que nosotros acataremos lo que nos diga la autoridad municipal”.— Joaquín Chan Caamal
Calesas Mérida
Eduardo de Jesús Echeverría Ayala, líder calesero, cuestiona la demanda de Peta Latino.
Afectación por el calor
Se indica que actualmente trabajan 65 calesas jaladas por caballos, en días y horarios alternos, no todos salen a la calle al mismo tiempo. Además, el trabajo depende del dinamismo del turismo y en esta temporada de calor extremo el trabajo de los caleseros bajó un 50%, al igual que de los otros prestadores de servicios turísticos como hoteles, restaurantes, turibús, entre otros.
Turismo bajo
“En las vacaciones de Semana Santa nos fue muy bien, el fin de semana pasado tuvimos buenas rachas, pero en general la actividad turística en Mérida está baja”, señala Echeverría Ayala.
