MÉRIDA.- Ciento un años pueden parecer apenas un número. Tres cifras discretas, sobrias, casi modestas. Pero cuando se trasladan a páginas impresas, madrugadas de cierre, voces en las calles, noticias que acompañaron generaciones enteras, alegrías compartidas, pérdidas, retos y momentos memorables, el cálculo ya no cabe en una cifra. Se vuelve memoria viva.
Este domingo, el Diario de Yucatán, portavoz veraz y oportuno del sureste mexicano, celebró sus primeros 101 años de historia con una jornada que, más allá de los actos protocolarios, volvió a reunir a quienes hacen posible el periódico todos los días: sus colaboradores y sus familias.
La celebración comenzó desde temprana hora con una de las tradiciones más representativas del aniversario: salir a las calles a vocear el periódico, vivir de primera mano el último eslabón de una cadena que inicia desde la generación de contenidos, continúa con la impresión y culmina en las manos de los lectores.
Como cada año, equipos de colaboradores se distribuyeron en distintos puntos de la ciudad para compartir la experiencia de ofrecer el ejemplar impreso.
Ambiente de fiesta en el voceo del Diario
Entre porras, entusiasmo y sonrisas, no faltaron los bailes improvisados ni las voces que, entre orgullo y alegría, resonaban con fuerza: “¡Diario, Diario, Diario de Yucatán!”.
La experiencia, además de fortalecer la convivencia entre compañeros, dejó una grata sorpresa: la respuesta de los lectores, quienes refrendaron el aprecio por el periódico impreso incluso en tiempos marcados por la transformación digital.
Para muchos colaboradores, ese contacto directo con la audiencia representa un ejercicio profundamente simbólico.
“Vender periódico es el último punto, el último eslabón de la cadena; ahí es donde se cierra la pinza prácticamente”, compartió Luis Gaudencio Celaya Cordero, apoderado legal del Diario de Yucatán, quien este año participó acompañado de su esposa, Areli Aranda.
Con casi dos décadas de trayectoria en la empresa, Luis reconoció que existía incertidumbre sobre la respuesta del público debido a los cambios tecnológicos y a las nuevas formas de consumo informativo.
“Pensábamos que iba a ser complejo por la etapa tecnológica que estamos viviendo, pero sorpresivamente fue el año que hemos vendido mucho. Tan solo en el punto donde yo estuve vendimos 111 periódicos en dos horas”, comentó con evidente entusiasmo.
Importancia para la familia de Diario de Yucatán
Para él, el aniversario tiene un significado profundamente familiar. “Mi familia sabe lo importante que es esta empresa para nosotros. Es nuestra fuente principal y también un motivo de orgullo. Quise que mi esposa viniera para que entendiera por qué cada año me emociona tanto participar”, expresó.
Después del voceo, la celebración continuó con una misa de acción de gracias en la parroquia de San Juan, presidida por el presbítero Héctor Cárdenas Ángulo, quien compartió un mensaje de alegría y felicitación por el aniversario del medio informativo.
Durante la ceremonia religiosa se ofreció una bendición especial por los propietarios, directivos y colaboradores de la empresa, en un ambiente de gratitud por más de un siglo de labor periodística.
Más tarde, el corazón de la celebración se trasladó al edificio central de la empresa, que abrió sus puertas para recibir a decenas de familias y colaboradores en un ambiente festivo.

Becas, galería de valores y más
El Jardín de las Bugambilias fue el escenario del anuncio de las becas otorgadas por la empresa como parte de su compromiso con el crecimiento profesional y académico de quienes forman parte de la casa editorial.
En representación de la empresa, Diego Edgardo González Ayuso dio a conocer el otorgamiento de una beca al colaborador Jorge Carlos Herrera Vargas, integrante del área de Sistemas, específicamente en el departamento de proyectos, quien con cuatro años de antigüedad buscará continuar su preparación profesional en áreas relacionadas con tecnologías de la información, innovación digital e inteligencia artificial.
Asimismo, se entregó una beca familiar a Ricardo Javier Tamayo León, hijo de la colaboradora Liliana Patricia León Castro, con 15 años de antigüedad en la empresa, para cursar la licenciatura en Derecho.
Los aplausos no se hicieron esperar. Con sonrisas, abrazos y felicitaciones, los beneficiarios compartieron la emoción de un apoyo que representa nuevas oportunidades.
Visiblemente conmovido, Jorge Carlos Herrera Vargas reconoció sentirse profundamente agradecido por la confianza depositada en él.
“Estoy muy emocionado y muy agradecido. Mi familia siempre ha sido mi motor para salir adelante y esta nueva oportunidad también la vivo junto con ellos. Son quienes me impulsan a asumir este desafío”, expresó.

En un entorno donde la tecnología evoluciona a pasos acelerados, el colaborador subrayó la importancia de mantenerse actualizado.
“Hoy la tecnología está avanzando muchísimo y este es un gran paso para mí para adaptarme a todo lo nuevo que viene. Lo que aprenda quiero traerlo de vuelta aquí, para seguir innovando”, señaló.
Su mensaje para otros compañeros fue: nunca dejar de aprender: “Siempre podemos seguir avanzando. Cada día es una oportunidad de aprender algo nuevo y aportar nuestro granito de arena”.
La mañana también incluyó uno de los momentos más emotivos de la jornada: la develación de fotografías en la galería de colaboradores distinguidos.
Nuevos integrantes de la Galería de Valores
En esta ocasión, Oswaldo Efrén Lara Jiménez y Debbie Rosaura Serrato Salas fueron reconocidos por sus 30 años de antigüedad en Grupo Megamedia.
Entre aplausos y fotografías del recuerdo, ambos posaron orgullosos junto a las imágenes que, desde ahora, forman parte de la memoria visual de la empresa.
Concluidos los actos protocolarios, el edificio se transformó en un espacio de convivencia: familiares y colaboradores recorrieron libremente las instalaciones, conociendo de cerca los espacios donde diariamente se construye el periódico.
Helados Polito cumple de nuevo con la tradición
El recorrido también tuvo sabor a tradición: los helados Polito, desde 1910, se convirtieron en uno de los puntos favoritos de la jornada. Coco, mango y mamey fueron los sabores que acompañaron largas filas, prueba de que la espera bien valía la pena.
Más adelante, en el área de comedores, el aroma de las tortas de cochinita terminó de redondear una jornada pensada para compartir, convivir y celebrar, hubo hasta refil.

Para Gaspar Ignacio Silveira Malaver, colaborador con cerca de cuatro décadas de trayectoria, el aniversario trasciende cualquier cifra.
“Yo no trabajo para el Diario, yo estoy para servir al Diario, porque el Diario me ha servido para mi crecimiento, para mi desarrollo personal y profesional. Ha sido mi universidad de la vida”, expresó.
Su mirada recorre también la transformación de una empresa que vio crecer desde sus primeros años.
“Cuando llegué era una empresa de unos 200 empleados; hoy es una corporación de casi mil colaboradores. Eso habla de la diversificación y de las oportunidades de crecimiento que existen”, reflexionó.
Diario de Yucatán, importante en la historia del estado
Gaspar recordó además el papel histórico del periódico en la vida pública de Yucatán.
“El Diario lo ha contado todo”, dijo, retomando el lema de una nota especial publicada por este aniversario en la sección de Deportes.
“Los mundiales, la historia de los Leones, de los Venados, los campeonatos mundiales de boxeo de peleadores yucatecos… todo ha estado aquí”. Como colaborador, periodista y lector desde niño, confiesa “Estoy orgulloso”.
Como ocurre en los momentos más significativos de la vida institucional de la empresa, el Lic. Carlos R. Menéndez Losa y su familia acompañaron de cerca la celebración por el 101 aniversario del Diario de Yucatán, siguiendo atentamente las distintas actividades de la jornada y conviviendo con los colaboradores en un ambiente de cercanía y cordialidad.
Para muchos trabajadores, su presencia tiene además un significado especial, pues a lo largo de los años han sido testigos del crecimiento de los hijos de don Carlos, compartiendo distintas etapas de vida en una empresa donde el trato cercano y la convivencia intergeneracional también forman parte de la historia cotidiana.
A 101 años de distancia de aquella primera edición, el Diario de Yucatán continuará escribiendo su historia en titulares y páginas impresas, sitos digitales y redes sociales, y sin duda también en las vidas de quienes lo construyen cada día.
Dejando constancia de que tras cada periódico entregado hay voces, manos, familias y la convicción compartida de seguir contando la historia de Yucatán, un día a la vez.













