En Yucatán persiste una cultura vial que prioriza al automóvil por encima de las personas, situación que contribuye al aumento de la siniestralidad vial y pone en riesgo a ciclistas, peatones y usuarios del transporte público, afirmó Everardo Flores Gómez, presidente de la asociación civil Cicloturixes.
En el marco del Día Mundial de la Bicicleta, celebrado el pasado 3 de junio, señaló que existe una contradicción en la manera en que se planea la ciudad, pues mientras se promueve la movilidad sostenible, continúan diseñándose espacios que favorecen la velocidad vehicular.
Accidentes que afectan a ciclistas
“El problema es que muchos casos se normalizan, se minimizan o incluso se presentan como simples ‘accidentes’, cuando en realidad son consecuencia de decisiones urbanas, falta de infraestructura segura, deficiencias en el diseño vial, escasa aplicación de los reglamentos y una cultura vial profundamente centrada en el automóvil”, expresó.
El dirigente indicó que la creciente siniestralidad vial afecta a ciclistas tanto en Mérida como en el resto del estado.
Pese a la ausencia de registros oficiales claros y actualizados sobre estos hechos, los percances graves continúan ocurriendo con preocupante frecuencia, agregó.
Flores Gómez reconoció que la Ley de Movilidad y Seguridad Vial representa un avance importante al establecer principios como la jerarquía de movilidad y la protección de los usuarios más vulnerables. Sin embargo, consideró que la principal deuda se encuentra en su aplicación efectiva.
“La Estrategia Nacional de Movilidad no se implementa como debería. Muchas disposiciones aún no se traducen en políticas públicas concretas, infraestructura segura y conectada, ni en mecanismos eficaces de prevención y acceso a la justicia”, explicó.
También señaló que existe una deuda importante en materia de impunidad.
Atropellamientos a ciclistas o peatones, sólo “hechos de tránsito”
“En Yucatán todavía es común que los atropellamientos de ciclistas o peatones se traten únicamente como hechos de tránsito y no como casos con consecuencias graves que requieren una investigación a fondo”, puntualizó.
Luego añadió que muchas víctimas y sus familias experimentan abandono institucional, por lo que consideró necesario fortalecer las investigaciones, garantizar la reparación del daño y dejar claro que conducir de manera imprudente implica consecuencias legales y sociales.
Respecto a las ciclovías, destacó que el reto no consiste únicamente en construirlas, sino en garantizar que sean funcionales y seguras.
“Necesitamos redes de ciclovías conectadas que permitan desplazarse por la ciudad de forma eficiente. Muchas de las existentes están fragmentadas y no enlazan adecuadamente con escuelas, centros de trabajo y otros puntos estratégicos”, dijo.
Mérida era más amigable para uso de bicicleta
Flores Gómez recordó que Mérida fue durante años una ciudad más amigable para el uso de la bicicleta.
“Antes muchas personas utilizaban la bicicleta como medio de transporte cotidiano. Sin embargo, el crecimiento urbano y la priorización del automóvil han desplazado esa identidad”, señaló.
Para recuperar esa cultura de movilidad, propuso fortalecer la infraestructura ciclista, mejorar el transporte público y promover campañas permanentes de educación vial.
Piden que la educación vial sea política pública
“Es fundamental que la educación vial no se limite a un examen para obtener una licencia. Debe convertirse en una política pública permanente que involucre a escuelas, empresas y sociedad, para que todos conozcan y respeten los derechos de peatones y ciclistas”, subrayó.
Flores Gómez consideró que la seguridad vial no depende únicamente de la responsabilidad individual, sino también del diseño de las calles y de las decisiones que toman las autoridades en materia de movilidad.
“Si seguimos priorizando la rapidez vehicular, los siniestros continuarán. En cambio, si colocamos a las personas en el centro de las decisiones, Mérida tendrá la oportunidad de avanzar hacia una movilidad más segura y sostenible”, concluyó.
Mérida / Movilidad
Mérida busca recuperar la cultura ciclista, perdida por el crecimiento urbano.
Más amigable
Everardo Flores Gómez, líder de Cicloturixes, recordó que Mérida fue durante años una ciudad más amigable para el uso de la bicicleta.
Identidad desplazada
“Antes muchas personas utilizaban la bicicleta como medio de transporte cotidiano. Sin embargo, el crecimiento urbano y la priorización del automóvil han desplazado esa identidad”, señaló.
Mejor transporte
Para recuperar esa cultura de movilidad, propuso fortalecer la infraestructura ciclista, mejorar el transporte público y promover campañas permanentes de educación vial. “Es fundamental que la educación vial no se limite a un examen para obtener una licencia”.
