El polvo del Sahara en la Península de Yucatán es un fenómeno atmosférico natural en el que una gran masa de aire cálido, seco y cargado de finas partículas minerales (arena) viaja desde el desierto africano.
Arrastrado por los vientos alisios, llega e impacta directamente a la Península.
Procedentes del desierto africano, estas nubes de polvo viajan más de 7,000 kilómetros cruzando el Océano Atlántico. La Península de Yucatán es una de las primeras regiones de México en recibir este impacto debido a su ubicación geográfica.
El fenómeno se presenta principalmente entre los meses de mayo y septiembre siendo que las concentraciones más densas y frecuente suelen registrarse entre junio y agosto.
Este año, de acuerdo con datos oficiales de la NASA, el polvo está presente en la Península desde el miércoles pasado y los niveles se mantendrían elevados hasta mañana domingo.
El polvo del Sahara tiene una de sus primeras manifestaciones en la apariencia del cielo, que tiende a verse brumosos o con una capa blanquecina, por lo que regala amaneceres y atardeceres con tonalidades rojizas y anaranjadas.
Lluvias
Al ser una masa de aire muy seca, inhibe o reduce la formación de nubes y lluvias, y puede elevar la sensación de calor. El efecto, no obstante, limita el desarrollo de sistemas ciclónicos tropicales en el Atlántico, pues al tratarse de una capa de aire sumamente seca, actúa como un “escudo” que frena la formación de nubes de tormenta y suprime el desarrollo de ciclones tropicales en mar abierto.
La combinación de partículas en el aire y la falta de viento fresco eleva la sensación térmica, generando días calurosos y muy sofocantes.
Aire
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señalan que el polvo del Sahara al afectar la calidad del aire representa un factor de riesgo para las vías respiratorias y la salud general. Sus partículas finas pueden desencadenar ataques de asma y exacerbar los síntomas en pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
Es común experimentar sequedad, picor o dolor en la garganta, tos persistente, sinusitis y ardor en los ojos.
Al transportar microorganismos y material mineral puede incrementar la vulnerabilidad a infecciones respiratorias, especialmente en niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el polvo del Sahara es un riesgo ambiental que deteriora severamente la calidad del aire y la salud respiratoria. Aunque no emite alertas específicas por estado o municipio, sus directrices globales y los informes de su brazo regional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) , se aplican directamente a la Península de Yucatán debido a su alta vulnerabilidad geográfica ante este fenómeno anual.
La OMS señala riesgos a la salud por el fenómeno debido a la presencia de componentes biológicos nocivos, por ejemplo la Organización Panamericana de la Salud revela que el peligro del polvo radica en que transporta bacterias, virus, esporas, hongos y residuos de pesticidas capturados a su paso por zonas deforestadas de África.
Entre los efectos que este fenómeno produce se encuentran crisis de asma, empeoramiento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), alergias, rinitis, sinusitis, conjuntivitis y dolor de garganta.
Extremar precauciones estos días es importante, comenzando con la limpieza húmeda: humedecer los pisos y superficies antes de barrer o sacudir; esto evita que las partículas acumuladas se vuelvan a suspender en el aire.
Procure el cuidado de los ojos, si se siente irritación o la sensación de “arenilla” en los ojos, lave con abundante agua potable o hervida. Evitar tallarse los ojos con las manos sucias.
Protege las fuentes de agua, mantenga aislados y tapados tinacos, recipientes, garrafones, botellones, cisternas, pozos o tanques de almacenamiento de agua para evitar la contaminación por los sedimentos de la nube.
También se recomienda monitorear constantemente a niños pequeños, adultos mayores y pacientes con antecedentes de enfermedades respiratorias o cardíacas crónicas. Si pertenece a un grupo de riesgo y presenta dificultades para respirar, tos persistente o silbidos en el pecho, la recomendación es no auto medicarse y acudir inmediatamente al centro de salud más cercano.
Recomendación: Como precaución se aconseja el uso de cubre bocas y evitar la exposición prolongada al aire libre cuando las concentraciones de polvo sean densas.
Reducir las actividades físicas prolongadas al aire libre en las horas de mayor concentración. usar lentes anti solares si es necesario salir a la intemperie. Mantener cerradas las ventanas y entradas de aire de las habitaciones para evitar que el polvo entre a la casa.
El lado positivo del polvo del Sahara sobre la península, es para el Ecosistema, éste polvo funciona como un fertilizante natural a escala global. Las partículas contienen minerales esenciales como el hierro y el fósforo. Al depositarse en el Golfo de México y el Mar Caribe, nutren al fitoplancton marino, mientras que en la tierra ayudan a enriquecer los nutrientes de las selvas de Centroamérica y la Península.
