Ante los ordenamientos viales realizados en glorietas del Periférico, Eduardo Monsreal Toraya, del Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida, advierte la necesidad de aplicar medidas que garanticen la seguridad y comodidad de todos los usuarios de la vía, especialmente peatones y ciclistas.
“Es fundamental aprender de lo que sucedió en City Center (su distribuidor vial). Uno de los aspectos más críticos son los tiempos semafóricos”, explica.
El entrevistado observó que algunos semáforos cuentan con tiempos generosos de más de 60 segundos, mientras que otros apenas ofrecen 8 o 9 segundos, lo que obliga a los peatones a apresurarse para cruzar. “Esto no es seguro ni eficiente”.
Entrevistado al respecto, Monsreal Toraya destaca la importancia de garantizar la continuidad de la infraestructura peatonal al realizar este tipo de acciones, con la necesidad de construir banquetas e isletas de refugio en las esquinas.
“La norma oficial de calles establece que los accesos vehiculares no deben exceder los 9 metros de largo y que deben incluir espacios peatonales adecuados”, dice.
Esto es vital, especialmente en áreas con gasolineras cercanas, donde la seguridad de los peatones puede verse comprometida.
“Habla, por ejemplo, de que los accesos no podrán ser más de 9 m de largo y, en caso de que se requieran más accesos vehiculares a los predios, se debería considerar por lo menos una franja peatonal, una banqueta, 1.5 m, continuar con otra salida vehicular y debe estar debidamente señalizada”, reitera.
En su opinión, esa es una de las cuestiones necesarias en áreas, como ocurre en la salida hacia Dzityá, donde se realizan obras de reordenamiento actualmente.
Otro temas que habría que considerar en ese sector es la incorporación de infraestructura ciclista, para dar continuidad y conectividad con la ciclovía que existe en la calle 51 de Francisco de Montejo, y en el caso del ensanche de los carriles.
“Es esencial conectar las ciclovías con nuevas rutas y asegurar que los ciclistas tengan un espacio seguro en las vías”, indica Monsreal Toraya.
También se refiere a la posible ampliación de carriles. “Si se decide habilitar un carril para retornos, debe estar bien canalizado y delimitado, en lugar de improvisar con conos”.
Además, propone la creación de bahías de ascenso y descenso para el transporte público, que eviten la congestión en las banquetas.
“Hay que hacer un ensanche de la infraestructura peatonal, para que pueda albergar todo ese tipo de inmobiliario urbano que también es necesario”, apunta.
“Otra de las cuestiones, por supuesto, es generar andadores peatonales con anchos mínimos, ahí la norma establece entre 2.25 metros, que podría emplearse incluso dependiendo de los aforos peatonales”.
Sobre el modelo de reordenamiento que debería seguirse, el entrevistado se inclina por uno que priorice la seguridad de todos los usuarios. “Cualquier ampliación de la vía debe contemplar carriles exclusivos para el transporte público y ciclovías, además de una mejora significativa en la infraestructura peatonal”.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA
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Entrevista a Eduardo Monsreal, del Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida.
Colaboración y monitoreo
Para evaluar el impacto de las intervenciones propuestas, el representante del Observatorio de Movilidad considera necesario utilizar indicadores como la reducción de las demoras de viaje y el conteo de siniestros viales. “Es crucial que la Secretaría de Seguridad Pública colabore en el monitoreo de estos datos para garantizar no solo la eficiencia, sino también la seguridad vial”.
Recomendaciones
De igual manera, Monsreal Toraya hace notar la importancia de que las autoridades y la comunidad se tomen en serio todas las recomendaciones de movilidad y seguridad, al enfatizar que la planificación adecuada puede transformar la infraestructura vial en Mérida en un espacio más seguro y accesible para todos.
