Aspecto de uno de los foros a que convocó el gobierno del Estado con miras al Plan Bienestar Mérida, llamado antes Renacimiento Mérida
Aspecto de uno de los foros a que convocó el gobierno del Estado con miras al Plan Bienestar Mérida, llamado antes Renacimiento Mérida

Al concluir los foros en Mérida del Plan Bienestar Metropolitano, el presidente estatal del PRI, Gaspar Quintal Parra, consideró que el proceso ha sido una simulación, una pasarela política disfrazada de consulta.

El dirigente hizo un llamado a la seriedad institucional ante el desarrollo de los foros —no se ha anunciado si se llevarán también a los municipios conurbados con Mérida— y advirtió que el formato carece de la metodología elemental que valida un verdadero ejercicio de escucha democrática.

Gobernar Yucatán es un asunto de gran responsabilidad”, añadió. “Lo que estamos viendo en estos foros es un guion ya escrito donde se convoca a la sociedad cuando las líneas estratégicas y las obras clave ya están decididas en los escritorios del poder”.

“La escucha ciudadana no puede ser un acto de simulación; debe ser un proceso profesional, transparente y de auténtico respeto a la inteligencia de los yucatecos”.

El diputado local señaló que para que un ejercicio de consulta a la ciudadanía tenga validez real debe cumplir los siguientes cinco principios metodológicos que estuvieron ausentes en los foros del plan, antes llamado “Renacimiento Mérida”.

  • La consulta debe ser previa: “La participación debe darse desde las primeras etapas del diseño del proyecto. Convocar cuando las decisiones ya están tomadas convierte al foro en un mero trámite de validación”.
  • Debe ser libre: “El entorno del diálogo debe estar blindado contra presiones políticas, condicionamientos o la manipulación de voluntades. La ciudadanía debe expresarse en un ambiente de total libertad y confianza”.
  • Debe ser informada: “Es el pilar técnico. La autoridad tiene la obligación de entregar estudios de impacto ambiental, análisis financieros desglosados y alternativas. A la gente le están entregando discursos motivacionales y folletos publicitarios, no datos duros”.
  • Debe ser culturalmente adecuada: “Un proceso profesional debe respetar las dinámicas de organización, los tiempos de deliberación interna y la diversidad de cada sector y comunidad del municipio. No se puede imponer un formato uniforme y centralizado de tipo taller corporativo”.
  • Deber ser de buena fe: “Debe existir una intención genuina de dialogar y modificar el proyecto original con base en lo que la sociedad aporta. Cuando el resultado está predeterminado y solo se busca justificar la agenda oficial, se rompe este principio”.

También señaló que, con su formato exprés, el oficialismo saltó las fases indispensables de una planeación estructurada: omitió la etapa preconsultiva, simuló la informativa, violó la deliberativa, no cumplió con la de diálogo real y evadió la de decisión.

“La historia del desarrollo de Yucatán se ha construido sobre la base de instituciones fuertes y planeación rigurosa”, apuntó. “Cuando se sustituye la técnica por la improvisación y la prisa política, el bienestar de las familias queda en riesgo”.

“El Estado no necesita pasarelas políticas disfrazadas de consulta; necesita certidumbre, orden y un rumbo claro respaldado por la experiencia en el servicio público”.

El diputado Quintal Parra indicó que mantendrá una vigilancia puntual sobre el desarrollo y resultado de estos foros e insistió en que cualquier política pública que pretenda transformar la realidad local debe ganarse la legitimidad con rigor metodológico, transparencia absoluta y diálogo constructivo.