Imagen con fines ilustrativos, generada con IA
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La reciente captura en territorio yucateco de objetivos prioritarios del crimen organizado reavivó el debate sobre el uso de Yucatán como zona de resguardo para prófugos de la justicia.

Casos como las recientes detenciones de Justo Aurelio Rivera Parrazales, presunto operador financiero vinculado a grupos delictivos del norte del país y capturado en Mérida, y la de Héctor Manuel García, alias “El Kado”, identificado como una de las cabezas del Cártel de los Arellano Félix, al parecer confirman que criminales de alto impacto han buscado asentarse discretamente en la región.

Estos operativos ejecutados por fuerzas federales en coordinación con autoridades locales no solo exponen la movilidad de células delictivas hacia el Sureste, sino que generan impacto en la opinión pública.

La sospecha de que la tranquilidad del Estado es aprovechada por generadores de violencia de otras entidades para pasar inadvertidos se ha convertido en una preocupación constante entre la ciudadanía.

Resultados del Sondeo Megamedia

Ante este panorama, Grupo Megamedia realizó un sondeo de opinión del lunes 20 al viernes 24 de julio a través de los sitios web y redes sociales de sus diferentes marcas.

La pregunta fue: ¿Crees que hay muchos delincuentes foráneos escondidos en Yucatán?

De manera general, un aplastante 92.0% de los encuestados respondió que Sí, mientras que sólo 8.0% opinó que No.

Brecha de percepción por audiencia

Sin embargo, el análisis detallado por marca revela un comportamiento diferenciado según el perfil de audiencia de cada plataforma digital del grupo:

En Diario de Yucatán y Meganews el “sí” fue apabullante con 98.1 y 99.3%, respectivamente, contra 1.9 y 0.7% del “no”. En contraste, en ¡Al chile! el 36.9% dijo “sí” y 63.1% “no”. La respuesta negativa fue aún mayor en La i, con 73.7% contra el 26.3%.

Es decir, las audiencias de los portales informativos considerados más formales y de sus redes sociales perciben de manera prácticamente unánime que el Estado alberga a delincuentes de fuera.

Por su parte, en los medios conocidos por su corte popular se nota una postura mayoritariamente negativa ante la premisa.