A dos años de perder la elección a gobernador por el PAN y escuchar los análisis de especialistas politólogos del país, Renán Barrera Concha coincide con ellos en que hubo en Yucatán un pacto para que ganara Morena.
El tres veces alcalde de Mérida dice que el entonces gobernador Mauricio Vila Dosal, su compañero en el PAN, no le dio todo el apoyo cuando se lo solicitó.
Además, vio una operación política dividida en los municipios grandes del interior del estado donde coincidentemente ganaron los candidatos de Morena.
La excepción fue Motul, donde la estrategia de poner un candidato del PAN y otro del PRI funcionó porque ganó el candidato del PAN y el PRI restó votación al candidato de Morena, quien perdió.
¿Cómo interpretaste esa postura de Vila?, se le pregunta durante una larga entrevista con el Diario, de la que ayer publicamos la primera parte.
“Siempre lo respeto en el sentido de que él sabrá lo que vio y sintió en el momento”, señala. “No estoy diciendo que no haya tenido en su totalidad su apoyo, pero creo que todos los elementos comprobables que hemos visto, no al momento de la elección, sino ahora, porque el único proceso electoral que vamos a vivir después de 2024 es el que estamos por empezar”.
“Cuando sucede lo de 2024 todos nadan de muertito, esperan tranquilos a ver qué van a hacer. Sin embargo, de repente empecé a ver en los últimos cuatro o cinco meses un incremento de actividad que buscaba generar campañas de desprestigio, generar noticias falsas que salí a desmentir en varias ocasiones porque decían que me pasaba a Morena”, relata.
“Todo esto está diseñado para generar un descrédito con los panistas y evitar que me respalden si decido participar en el PAN”.
“Empiezo el armado de piezas de esta cerrazón por parte de ciertos grupos, aun cuando era integrante del comité nacional, y noto cierto desprecio, lo que es lamentable”.

“Lo viví después que la alcaldesa de Hunucmá me invitó a su informe, me fue muy bien, pero luego alguien se comunicó con los otros alcaldes del PAN para que no me invitaran. Decían en calidad de qué iba a los informes, olvidaron que tenía un cargo en el comité nacional”.
Si fueras estratega y regresamos al inicio de la campaña 2024, ¿qué le dirías a Renán Barrera?
“Primero, que tenga un análisis muy claro de quiénes serían nuestros candidatos, que intervenga donde no haya alianza, que no satanice antes alguna alianza porque funcionó en Mérida, porque el PRI aportó más de 30,000 votos, sin esa alianza quizá no hubiéramos ganado Mérida”, recalca.
“Ahí pongo sobre la mesa el tema de las alianzas. Hay que intervenir más en el equipo para que esté compacto y pueda definir qué perfiles pueden participar en las candidaturas a alcaldes. No generalizo, pero sí puedo decir que si los alcaldes o candidatos no son leales al candidato a gobernador, pueden negociar con el otro candidato”.
“Los candidatos a alcaldes quieren ganar, no les importa quien gane en los otros cargos, eso pasó en muchos municipios en la elección de 2024”.
Barrera Concha recuerda que parte del equipo del ex gobernador Vila Dosal era el encargado de la operación de los municipios del interior el estado, allí hubo derrotas importantes del PAN.
Por ejemplo, el PAN tenía Tekax y lo perdió; Progreso era del PAN y estuvo a punto de perder, solo ganó por las impugnaciones.

Varios municipios estratégicos para el PAN no tuvieron el resultado lógico y en contrasentido, donde sí intervinieron para hacer una estrategia para que no ganara Morena, lo lograron, como fue el caso de Motul donde el candidato del PRI, Mario Peraza, drenó los votos para que no ganara Morena, incluso, el priista apoyó la candidatura de Barrera Concha.
“La estrategia electoral tiene una serie de componentes a veces incomprensibles”, reconoce. “No he hecho una autopsia electoral de municipio por municipio, sección por sección, mi interpretación es de actitudes, de formas, de modos y de resultado final”.
¿Por qué perdió el PAN si gobernaba Mérida, donde está la mayoría de los electores y Vila era el mejor gobernador de México?
“No de México, del mundo”, dice irónico. “No hay una antítesis, por eso soy muy cuidadoso. Quisiera ser muy preciso en no justificarle a elementos extraños la derrota”.
“Asumo los errores que se puedan asumir. Era increíble que pasara lo que pasó. Primero porque todos los que habían sido candidatos del PAN a gobernador fueron alcaldes: Luis Correa, Patricio Patrón, Vila y yo”.
“Casi era requisito para ser candidato a gobernador del PAN en Yucatán haber pasado por ser alcalde de Mérida. Yo lo fui tres veces y tenía una estructura metropolitana”.
“No tenías que ganar los 106 municipios para ganar el estado, con una combinación aproximada de 10 o 12 municipios importantes del interior tienes un resultado favorable”.
“En mi caso, ganaron alcaldes y diputados donde yo perdí”, recuerda. “Eso te habla de que hubo un vacío de operación política de quienes habían estado comprometidos a operar por la línea de los candidatos del PAN”.
“Lo sentí en los últimos meses de la campaña. Es decir, si soy del grupo político de otro, procuro que mi amigo gane la elección”.
“A veces las mezquindades de los actores del partido no llegan a no darse cuenta de las consecuencias que tiene una competencia interna y terminan por arruinar un proyecto colectivo”.
“Se recorrieron los municipios, tuvimos estructura, tuvimos coordinadores, tuvimos cuidadores, pero no tuvimos el partido ni tuvimos al poderoso que mandaba en ese entonces. Expertos, especialistas y periodistas de México hicieron sus análisis y determinaron que hubo un pacto”.
¿Quiere decir que no te sientes responsable de la derrota del PAN?
“Asumo la responsabilidad que me toque. Lo que no sé es cuántas rebanadas del pastel de responsabilidad me tocan, pero acepto las que quieran”, reconoce.
“A lo que voy, es que aun con esas responsabilidades, con los errores que pudieron darse en la campaña, con candidatos más simpáticos que otros, puede haber un debate que te ganen, puede haber que no lleguen cuidadores, pero la suma de los errores, desde mi perspectiva, no fueron motivo para la derrota exagerada”.
“La operación dinero de Morena, que por cierto hoy vemos reportajes de que el huachicol fiscal pagó algunas campañas a gobernador, también pesó”, reitera.
“Estamos en los primeros dos años de un gobierno de seis y tenemos muchas sorpresas que hemos conocido en este proceso. Asumo la parte que me toque, cualquiera que sea, pero no era para tener los resultados que se dieron”.
Lo que también llama la atención del ex alcalde es que el PAN no hizo ninguna autocrítica después de la derrota, ninguna reunión de evaluación, lo que le parece raro.
Para cerrar este capítulo, él por su cuenta grabó un vídeo, como demócrata que es, en el que reconoció los resultados, le deseó lo mejor al gobernador electo y se ponía a disposición de él por el bien de Yucatán, postura que mantiene hasta hoy.
Lo que le llena de orgullo es que Renán Barrera ha sido el candidato el PAN a gobernador más votado, con más de medio millón de votos, lo que es un buen capital político, pero desafortunadamente la mayoría eligió al otro candidato.

Él no es un político que se obsesiona mucho por el poder ni siente que su vida se acaba con esa derrota. Como ya reiteró, no aspira a ningún cargo de elección en 2027 y ese año lo tendrá como un laboratorio para definir su futuro en la política partidista.
Hoy disfruta a su familia, acompaña a sus hijos a los partidos de fútbol, realiza viajes con su familia y retomó su actividad empresarial en la industria gastronómica. También aclara que no es inversionista del restaurante de Miami, solo es el operador de la marca, un trabajo que junto con la de banquetes realiza desde antes de ingresar a la política. (Continuará).

