José Antonio Escalante Chan durante su charla sobre Rosa Torre
José Antonio Escalante Chan durante su charla sobre Rosa Torre

Rosa Torre González fue la primera mujer que ejerció un cargo de elección popular, ganó elecciones y también fue la primera en ser víctima de una injusticia política porque la renunciaron, recordó José Antonio Escalante Chan, licenciado en derecho y maestro en psicología jurídica.

Ella tomó protesta de ley, ejerció el cargo y fue la primera en Yucatán y en México en lograrlo, recordó.

El proceso que vivió cuando fue retirada del Cabildo de Mérida visibiliza muchos puntos que podrían configurar al día de hoy la violencia de género contra las mujeres, un tema importante para el Observatorio de Participación Política del Estado de Yucatán, refirió.

José Antonio Escalante Chan impartió ayer la conferencia “Rosa Torre González, la primera regidora de Yucatán y voz de la violencia política en México” en el Tribunal Electoral del Estado de Yucatán, ante decenas de personas encabezadas por la magistrada María Elena Achach Asaf, presidenta del tribunal.

En la exposición, el conferenciante habló de la vida y obra de Rosa Torre González, de quien recordó que fue maestra, militante del Partido Socialista, ocupante de cargos. Su nombre fue publicado varias veces en el Diario Oficial.

La denuncia de Rosa Torre es el primer antecedente de violencia política, apuntó.

“No es cierto que yo haya renunciado… el supuesto documento debe ser producto del delito de falsificación”, fueron palabras de Rosa Torre que el ponente proyectó en imágenes.

En julio de 1924 se hizo una sesión a la que no la convocaron y un grupo de hombres votó a favor de una renuncia que Rosa Torre negó haber presentado.

En 1922 fue postulada por el Partido Socialista del Sureste y electa regidora propietaria del Ayuntamiento de Mérida.

“Tomé posesión de mi puesto el 1 de enero de 1923 en el Salón de Cabildos”.

El contexto político se volvió adverso en 1924, con el asesinato del gobernador Felipe Carrillo Puerto, dijo. Ese año removieron a Rosa Torre como regidora. “Este hecho es violencia política”.

“Una súper yucateca”

El expositor explicó que, desde una perspectiva contemporánea, el resultado fue impedir que una mujer electa y su suplente ejerzan plenamente el cargo.

—Falsificación: un documento atribuido a ella habría servido para removerla.

—Sustitución: La voluntad del electorado fue reemplazada debido a una decisión ajena.

—Poder cerrado: La determinación fue tomada en un espacio controlado por hombres.

—Representación anulada: La ciudadanía perdió la voz que había elegido.

—Efecto ejemplarizante: El mensaje público desalentó la participación de otras mujeres.

Rosa Torre es una súper yucateca. Es una mujer que ha estado invisibilizada en la historia, expuso.

Ella obtuvo un título gracias a que le dieron una beca. El gobierno de Yucatán otorgó una beca a cinco mujeres y ella estudió en el Instituto Literario de Niñas que dirigió Rita Cetina Gutiérrez.

Ella obtiene el mismo título de profesora de primaria, participa en la causa revolucionaria.

Rosa Torre daba clases, ocupaba puestos que les otorgaba el gobernador de la época, se publicaba su nombre en el Diario Oficial, es algo interesante cómo una niña de rasgos mayas se convierte en una mujer que sale muchas veces publicada en el Diario Oficial.

Creo que tiene más publicaciones que cualquier anterior gobernadora en los diarios oficiales, dijo.

Por un lado daba clases y por el otro tenía un activismo político. Ella perteneció al Partido Socialista del Sureste. Y siendo política sin que se publique en la prensa se llevaba con coroneles, personas que mandaban dentro del ejército de la revolución. Ella tenía nombramientos y trabajaba para esas personas, fue espía constitucionalista.

Rosa Torre propuso desde 1918 que las mujeres debían votar y ser votadas. Impartía clases, participó en el Congreso Feminista, pero todo lo hacía también desde la raíz y su étnica como partido político.

No pidió permiso para existir en la historia, no pidió permiso para luchar, no pidió permiso para ocupar un cargo público, no pidió permiso para denunciar la violencia. Un siglo después, hoy su vida nos exige que no pidamos permiso para defender la democracia, porque la democracia sin mujeres no es democracia, porque la representación sin igualdad no es representación, porque la memoria sin acción no es memoria, es olvido.

El conferenciante pidió que el Observatorio sea la institución o la agrupación que transforme y fortalezca las políticas públicas y el presente y futuro de mujeres en la participación política y electoral. Honremos el legado de la primera regidora, que en México se reconozca que la lucha por la participación política de las mujeres comenzó aquí en esta tierra, con una mujer que nunca renunció.

Rosa Torre González vive en la historia, vive en la memoria, vive en la dignidad de nuestro pueblo y hoy vive en cada mujer que exige justicia, expuso.— CLAUDIA SIERRA

Homenaje

José Antonio Escalante Chan ofreció la conferencia para reconocer la memoria de Rosa Torre González y llevarla de estandarte, porque hoy el Observatorio de Participación Política del Estado es el producto de muchas mujeres que han luchado y han vivido violencia de género.

Origen

No tendríamos Observatorio si no hubiese una lucha y un origen, refirió, y el origen es Rosa Torre González. Ella ganó elecciones, tomó protesta de ley, ejerció el cargo y fue la primera en Yucatán y en México.

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