A pesar de la lluvia, decenas de porteños acudieron al Palacio Municipal de Progreso para recibir orientación y tramitar su testamento
A pesar de la lluvia, decenas de porteños acudieron al Palacio Municipal de Progreso para recibir orientación y tramitar su testamento

PROGRESO.— Una sorpresiva lluvia modificó la sede de la jornada de testamento ológrafo que se realizó ayer en el municipio; sin embargo, no impidió que decenas de personas acudieran para aprovechar la oportunidad de realizar el trámite y recibir orientación sobre la disposición de sus bienes.

La actividad estaba programada para llevarse al cabo a partir del mediodía en el parque Independencia. Ante las condiciones climáticas, las mesas de atención fueron trasladadas a los bajos del Palacio Municipal, donde continuó la atención.

A pesar del cambio de última hora, la respuesta de los habitantes de Progreso fue favorable.

Alrededor de 60 personas acudieron para gestionar su trámite y recibir información relacionada con la elaboración del documento.

Orientación y certeza

Los notarios del municipio brindaron orientación a los asistentes durante la jornada y resolvieron dudas sobre el procedimiento, los requisitos y la importancia de dejar establecida de manera formal la voluntad respecto a los bienes y derechos patrimoniales.

Las autoridades participantes destacaron que realizar un testamento representa una forma de prevenir conflictos familiares y dejar claridad sobre la voluntad de una persona para cuando ya no esté presente.

Hacer un testamento, señalaron, es una manera de “no dejar problemas a nuestros seres queridos cuando trascendamos de esta vida”, además de facilitar los procedimientos que deberán realizar los familiares posteriormente.

El testamento ológrafo es una modalidad que se caracteriza porque debe ser escrito de puño y letra por el propio otorgante. En este escrito, el testador expresa su voluntad respecto a quiénes serán sus herederos o legatarios y cómo desea disponer de sus bienes tras su fallecimiento.

A diferencia de otras modalidades en las que interviene directamente un notario para la elaboración del texto, el modelo ológrafo es redactado personalmente por quien desea dejar constancia de su última voluntad.

Para que tenga validez y surta efectos legales, no obstante, el documento debe cumplir los requisitos establecidos por la legislación aplicable y seguir el procedimiento correspondiente para su depósito y registro ante la autoridad competente. Por ello, la orientación de especialistas resulta fundamental durante este tipo de jornadas para evitar que el trámite quede sin efectos por incumplir alguna formalidad.— Abraham Ismael Raz Herrera

De puño y letra

El testamento ológrafo es una modalidad que se caracteriza porque debe ser escrito de puño y letra por el propio otorgante. En este escrito, el testador expresa su voluntad respecto a quiénes serán sus herederos o legatarios y cómo desea disponer de sus bienes tras su fallecimiento.

Diferencia

A diferencia de otras modalidades en las que interviene directamente un notario para la elaboración del texto, el modelo ológrafo es redactado personalmente por quien desea dejar constancia de su última voluntad.

Deja un comentario