El presidente de EE.UU. Donald Trump pronuncia su discurso en el podio de la Asamblea General de la ONU
El presidente de EE.UU. Donald Trump pronuncia su discurso en el podio de la Asamblea General de la ONU

NUEVA YORK.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó ayer ante la ONU la posibilidad de “aniquilar” a Irán si no llega a un acuerdo para poner fin a la guerra, a la vez que se reivindicó a sí mismo como un pacificador mientras otros hablan de paz pero no hacen nada.

En un gesto inédito desde el atril de la Asamblea General de Naciones Unidas, el mandatario describió la decisión que dice tener ante sí: negociar una salida que permita a Teherán reconstruirse o destruir a la República Islámica.

“Debo tomar una gran decisión”, afirmó Trump ante los líderes y diplomáticos reunidos en Nueva York. “¿Alcanzar un acuerdo con Irán que le permita reconstruirse (…) o aniquilo a la República Islámica y lo hago rápidamente?”, preguntó.

La amenaza contrastó con el retrato que el propio Trump hizo de su política exterior, centrado en presentarse como un dirigente que resuelve conflictos frente a unos rivales internacionales que, según él, se limitan a formular discursos.

“Mientras otros han hablado de paz, yo he hecho la paz. Mientras otros han ignorado las amenazas, yo las he enfrentado”, declaró.

Trump, que suele asegurar que ha puesto fin a ocho guerras y que merece el Premio Nobel de la Paz, pronunció esas palabras mientras mantiene una guerra con Irán, que amenaza con ser un lastre para el Partido Republicano en las próximas elecciones legislativas.

El mandatario sostuvo que espera alcanzar un acuerdo con Teherán después de esos comicios, pues, según dijo, los iraníes aguardan a conocer el resultado electoral para zanjar el conflicto, y reclamó a otros países que mantengan la presión económica sobre Irán.

Trump defendió además la decisión de Estados Unidos de entrar en guerra contra Irán y aseguró que su ofensiva ha impedido que Teherán obtenga un arma nuclear, al tiempo que reclamó la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo.

Sobre Ucrania, el mandatario, que había prometido que acabaría con el conflicto en un solo día, aseguró que la guerra terminará “más rápido” de lo que muchos creen y afirmó que su Gobierno trabaja “muy estrechamente” con los dirigentes de Rusia y Ucrania para resolver el conflicto.