Cuando alguien sufre lesiones de gravedad en un accidente vial y deja de trabajar, su familia puede llegar a enfrentar gastos diversos: desde la hospitalización, medicamentos, estudios médicos y cirugías hasta rehabilitación física, traslados y aparatos ortopédicos… eso hablando de una cuestión médica, señala Antonio Cardeña Cortés, presidente de la Asociación de Justicia para Víctimas de Accidentes (AJVA).
“También hay que tener en cuenta el costo de un abogado y la atención psicológica por las secuelas que deja”, indica.
El organismo se dedica a atender principalmente a víctimas de accidentes viales y a sus familiares lesionados o fallecidos en siniestros viales.
También a personas que quedaron con alguna discapacidad o secuela permanente, peatones, motociclistas, ciclistas, conductores y pasajeros que hayan resultado afectados o familiares que necesitan orientación sobre sus derechos y las posibles vías de reparación del daño.
Fuerte impacto económico para la familia
La finalidad es brindar orientación y acompañamiento jurídico, además de impulsar la atención integral de las víctimas y promover una verdadera cultura de prevención y seguridad vial.
El entrevistado explica que un lesionado en un hecho de tránsito no es solo una cifra o una estadística: más allá de un ser humano, es posible que se trate de una cabeza de familia, un proveedor del que ésta requiere para su sustento.
Con ese agravante el escenario se torna complejo para todos aquellos que directamente dependen del accidentado.
“Lo más grave que puede suceder es que la víctima fallezca, pero las consecuencias de ese fallecimiento no son menos graves, sobre todo cuando se trata del padre o madre de familia o en su caso quien mantiene a la familia, al dejar de trabajar por la afectación de un siniestro de tránsito esto se traduce en una pérdida de ingresos al hogar”, añade.
“Si la persona fallecida o lesionada era quien aportaba la mayor parte del ingreso familiar y, en el segundo caso, queda incapacitada durante semanas, meses o de manera permanente, la familia deja de recibir ese dinero mientras sus necesidades económicas continúan”.

No solo la víctima de un accidente vial resulta afectada
La situación puede propiciar de facto que algún familiar puede verse obligado a dejar temporalmente su trabajo para convertirse en cuidador de la víctima. Esto significa una segunda pérdida de ingresos.
Un siniestro vial grave no solo genera una lesión física: puede transformar por completo la economía de una familia.
Al referirse a las consecuencias que tiene en la familia el fallecimiento del sostén económico del hogar, el entrevistado explica que la situación puede ser devastadora.
La familia no solo enfrenta el dolor de perder a un padre, madre, hijo, esposo o esposa; también puede perder de manera inmediata la principal fuente de ingresos.
A esto se agregan gastos funerarios, deudas, créditos, renta, alimentación, educación de los hijos y otros compromisos económicos que continúan aunque la persona haya fallecido.
Por eso, desde la perspectiva de las víctimas, la muerte en un siniestro vial tiene también una dimensión económica y social que no siempre es visible.
Importancia de tener un seguro adecuado
Cardeña Cortés advierte que en la actualidad ni las víctimas ni las familias suelen contar con el apoyo adecuado y suficiente para afrontar una situación de este tipo.
“Muchas veces no reciben ni el apoyo de las autoridades o del gobierno, porque al final de todo no basta con que una persona sea trasladada a un hospital después de un accidente”.
“La atención integral debe continuar durante la recuperación y, cuando existen secuelas permanentes, durante todo el proceso de adaptación a esa nueva condición de vida”, indica.
“Aquí el problema radica en que muchas familias desconocen qué derechos tienen, qué pueden reclamar, ante qué autoridad deben acudir y qué gastos pueden ser objeto de reparación”.
“Por eso consideramos fundamental fortalecer los mecanismos de atención a víctimas, agilizar los procedimientos de reparación del daño y garantizar acompañamiento jurídico, psicológico, médico y social”.
Dimensión del daño para una familia
Al entrevistado se le pregunta cuánto puede llegar a costarle a una familia cuando la víctima sufre una lesión permanente derivada de un siniestro vial, considerando hospitalización, rehabilitación, medicamentos y pérdida de ingresos.
Para el entrevistado no hay una cantidad específica para eso, porque depende de la gravedad de la lesión y de las secuelas que tenga la víctima.
“Una lesión grave puede generar costos por hospitalización y cirugías, medicamentos, estudios y consultas especializados, rehabilitación física, terapia psicológica; prótesis, órtesis o silla de ruedas; adaptaciones en la vivienda o vehículo, traslados a hospitales y centros de rehabilitación, cuidados permanentes, reducción de la capacidad laboral y más.
“Por ejemplo, una lesión permanente que requiera rehabilitación prolongada y que impida a una persona continuar trabajando puede representar cientos de miles de pesos a lo largo del tiempo, en casos de discapacidad severa el impacto económico puede alcanzar cifras mucho mayores”.
“Cada caso debe analizarse individualmente, considerando tanto los gastos comprobables como la pérdida de capacidad laboral y las consecuencias futuras”.
El entrevistado indicó que las personas que hayan sido víctimas de un accidente vial o tengan un familiar afectado pueden acercarse a la AJVA para recibir orientación sobre su situación y conocer las alternativas que existen para ejercer sus derechos.
También pueden contactar a la AJVA por medio del WhatsApp 9999-97-87-96 o por medio de redes sociales en Facebook como “Asociación de Justicia para Víctimas de Accidentes A.C.”.
Víctimas de accidentes
Antonio Cardeña Cortés, líder de la AJVA, habló de apoyos necesarios para las familias con heridos o fallecidos viales.
Atención integral
En su opinión, se requiere que la víctima reciba una atención integral, en la que se incluya atención médica, psicológica, jurídica y social. Además, fondos o mecanismos de apoyo para casos graves, especialmente cuando la víctima queda con discapacidad permanente o fallece y deja dependientes económicos.
Recuperación
También rehabilitación accesible y prolongada, no limitarla a los días posteriores al accidente; acompañamiento jurídico especializado (muchas familias no saben cómo reclamar la reparación del daño o cómo hacer valer sus derechos) y mejorar los mecanismos de reparación del daño. Ésta debe considerar las consecuencias reales que el accidente tendrá en la vida de la víctima y de sus dependientes.
Prevención
Es importante la prevención y educación vial, pues la mejor política de apoyo a las víctimas es evitar que existan nuevas víctimas.
