Lo que se requiere y sirve en la ciberseguridad no son divos o divas, gente que se cree porque tomó un curso, sino a quienes con humildad continúan su aprendizaje y se mantienen en constante preparación, porque la tecnología no detiene su avance.
Esto se informó en el conversatorio titulado “Gobernanza, Riesgo y Cumplimiento en Ciberseguridad” en el Centro Olimpo, que fue moderado por Alejandro Concha Uicab, profesor de la UTM.
Esto fue parte de la “Semana Ciberseguridad Cybermid 2026”, organizada por el Ayuntamiento de Mérida.
Erika Estefanía Salazar, experta en soluciones de ciberseguridad, expuso la necesidad de reforzar siempre la ciberseguridad, sobre todo en la protección de lo que más se usa como son los correos electrónicos, la inteligencia artificial (IA).
Para eso se debe estar pendiente de los reportes que diversas empresas constantemente comparten para combatir los ataques cibernéticos.
José Antonio Gutiérrez Palma, director general de una consultora especializada en ciberseguridad, sugirió que lo mejor no es buscar y usar siempre lo que esté de moda, sino lo que de verdad necesitan tanto para sus procesos tecnológicos como para su protección. Y para eso, se debe empezar por “saber dónde estamos parados, qué es lo que tenemos y lo que necesitamos”.
José Antonio Ruiz Álvarez, líder de otra consultora en ciberseguridad, consideró que para evitar la ciberdelincuencia se debe comenzar desde la formación de los futuros profesionistas del campo, darles buenas bases en su formación, prepararlos para enfrentar esas malas prácticas, y que sean buenos analistas de datos con el fin de saber descartar falsos positivos y detectar los ataques reales.
En la charla los tres panelistas plantearon diversos temas. Hablaron de los “ingenieros junior”, o los recién egresados de carreras relacionadas con la tecnología, quienes en la actualidad son los menos aceptados en trabajos, pues sus funciones ya son sustituidas por la IA.
En este contexto, señalaron que el gran reto es que los fabricantes involucren elementos de la IA para saber cómo aprovecharlos, y “el chiste” radica en saber cómo se explotan al máximo sin dejarlo todo en manos de la tecnología. Recalcaron que la preparación humana debe ser constante en esta materia.
En el conversatorio se advirtió que los ciberdelincuentes están mejor organizados que la delincuencia organizada del país, no solo mantienen controles de negocios y delitos en México, sino hasta en otros países. Por tal motivo, el objetivo principal debería hacer una colaboración nacional para combatirlos.
Sin embargo, se planteó que esta colaboración para enfrentar la ciberdelincuencia se ve difícil debido a varios factores, entre ellos y el más destacado es el ego de algunos empresarios y especialistas, así como de los mismos diversos intereses que existen en el medio y por controlar todo.
Se manifestó que hay mucho aprendizaje y todos esos obstáculos se podrían permear con las instituciones privadas y que colaboren con las autoridades para competir con buenas herramientas tecnológicas, pero sobre todo que se sume la sociedad, que se le tome en cuenta sus señalamientos.
Los expertos advirtieron que uno de los principales problemas en México es la ausencia de una ley de ciberseguridad para buscar el bien común de la sociedad.
También recalcaron que se debería trabajar con estadísticas confiables, las cuales son inexistentes en el país, para medir y clasificar los ataques, lo que ayudaría a responder en equipo y con mayor eficacia.
“Lo ideal sería que los buenos actuemos juntos”, señalaron.
