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CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- Elementos de la Procuraduría capitalina aplicaron los protocolos de investigación de feminicidio en un crimen registrado la noche del pasado 15 marzo en las inmediaciones de la delegación Álvaro Obregón, en el domicilio ubicado en la cerrada Santa Rosa 63 de la colonia Santa Rosa Xochiac, donde se encontraron los cadáveres de dos mujeres. Los cuerpos correspondían a Graciela Cifuentes y su hija Sol de 22 años de edad.

La madre era fotógrafa y maestra de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); la joven era estudiante de arquitectura también de la máxima casa de estudios.

Según los exámenes legales que les realizaron a los cuerpos, las dos murieron estranguladas y presentan por lo menos 10 heridas hechas con un cuchillo.

Sol fue violada en múltiples ocasiones y después —posiblemente para borrar toda evidencia— a las dos les prendieron fuego.

Familiares de las víctimas detallaron a las autoridades que madre e hija vivían de manera momentánea en el predio donde fueron asesinadas, pues el departamento que tenían en la misma delegación resultó afectado por el sismo del pasado 19 de septiembre.

En ese lugar esperaron la ayuda del gobierno de la Ciudad de México para la reconstrucción de su vivienda, pero esta nunca llegó. Por este caso la Procuraduría abrió la carpeta de investigación CI FAO/AO-3/UI-3/C/D/1311/03-2017, en la que no se descarta que el agresor pudiera ser un conocido.

Las investigaciones se han concentrado en el círculo de amistad de ambas mujeres. Se busca en calidad de testigos a un joven de nombre Alán, aparentemente pareja sentimental de Sol, y a un fotógrafo identificado solamente como Benjamín, quien aparentemente era la pareja de Graciela.

Vianey Alejandra Paulino Cuxin es editora web egresada de la Licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación por la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID). Se incorporó a la División de Medios de Grupo Megamedia en marzo de 2015.