Aun involuntariamente, Enrique Peña Nieto da motivos para la polémica y el escarnio en redes sociales. Las “benditas redes” para Andrés Manuel López Obrador han sido una piedra en el zapato para el político mexiquense, incluso desde antes que asumiera la Presidencia.
Este día, tras su participación en la XVI México Cumbre de Negocios que se realiza en Guadalajara, Jalisco, el presidente de México se tomó una “selfie” con Jesús Seade Kuri, quien en la administración de López Obrador será el negociador del ex Tratado de Libre Comercio de América del Norte (hoy USMCA).

Lo que el presidente no notó, y si lo hizo no le tomó importancia, es que la funda del celular tenía una imagen con la leyenda “AMLOVE” (se infiere que el teléfono era de Seade Kuri), lo que le ha valido ser blanco de infinidad de burlescos y malintencionados comentarios.
El pasado de Peña Nieto en la FIL
Guadalajara no le sienta bien a Peña Nieto. Fue ahí donde se hizo tristemente famoso en 2011, cuando aún era precandidato a la Presidencia de la República. Invitado por los organizadores de la Feria Internacional de la Lectura (FIL) ofreció una conferencia. Pero la nota la dio en la posterior rueda de prensa, pues no pudo mencionar tres libros, con sus autores, que hayan marcado su vida. Incluso, dijo que Enrique Krauze fue quien escribió “La silla del águila” (de la autoría de Carlos Fuentes).

Días después de ese tropezón, otro suceso empantanó su imagen: se “viralizó” una grabación en que se notaba su mala pronunciación del inglés. Era el inicio de una agridulce relación –más bien lo primero— con las redes sociales.— Juan Carlos Góngora
