El 18 de septiembre de 2009, Luis Felipe Hernández Castillo desató una de las tragedias que aún se recuerdan en la estación Balderas de la Línea 3 del Metro de la Ciudad de México.
El hombre cometió ese día un doble homicidio, del que resultaron víctimas un elemento de la Policía Bancaria e Industrial y a un albañil.
Eran las 17:14 horas cuando Hernández Castillo realizó varias pintas en las paredes de la citada estación, entonces el oficial Víctor Manuel Miranda Martínez se le acercó para llamarle la atención, sin conocer que el hombre llevaba consigo un revolver calibre 38, con el que le disparó en la espalda.
El 18 de septiembre de 2009 una balacera en la estación Balderas del metro en la #CDMX desató el caos y dejó como saldo dos muertos y cinco heridos. La historia en esto de #CrónicasDeImpacto https://t.co/chtrV9GIIq pic.twitter.com/jRh3mVsWxh
— Unicable (@UnicableOficial) August 17, 2020
De acuerdo con información de Excelsior, a esa hora en la estación había cerca de mil personas. Hernández Castillo subió entonces a uno de los vagones y les dijo a los pasajeros que la agresión no era contra ellos, sino contra “este gobierno de ratas”, y que sus acciones respondían “en nombre de Dios”.
Un albañil con alma de héroe
Ante el temor de los presentes, Esteban Cervantes Barrera –de oficio albañil– decidió confrontar al pistolero con quien forcejeó varios minutos antes de que éste lograra dispararle en el pecho y acabar con su vida.

El pistolero luego disparó contra otras personas a las que dejó lesionadas, antes de que fuera detenido por la policía y puesto a disposición del Ministerio Público.
El pistolero de Balderas, tras las rejas
Días después, el entonces procurador de justicia Miguel Ángel Mancera destacó que en el interrogatorio Hernández Castillo – veterinario de profesión- demostró tener un “trastorno de ideas delirantes”.

El hombre aún continúa en prisión con una condena de 151 años por el tiroteo en el Metro. Respecto a las víctimas, el gobierno capitalino anunció la creación de la Medalla al Mérito Ciudadano Esteban Cervantes Barrera, que en su primera entrega recordó a los dos fallecidos.

Aunque esta tragedia marcó a la estación Banderas, en la historia del Metro existe un largo recuento de personas que han perdido la vida, varios de ellos al arrojarse o ser arrojados a las vías del Metro.
También se han registrado otros tiroteos: en 1995 un policía disparó contra siete personas en un vagón, terminando con la vida de dos de ellas, en la estación La Raza. En 2006, un policía resultó herido por una bala perdida en la estación Balderas.- Con información de Excelsior e Infobae.
