CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Al grito de “Claudia, escucha, la glorieta es nuestra lucha”, familiares de víctimas de feminicidio, personas desaparecidas y sobrevivientes de violación presentaron una queja por las agresiones que han vivido en la Glorieta de las Mujeres que Luchan, antes Glorieta de Colón.
En conferencia de prensa, Lucía Chávez, abogada de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, dijo que el inminente retiro del monumento feminista es una “indolencia” del Estado.
Las activistas presentaron una queja ayer a las autoridades, en la que “hacen patentes” las veces que han sido violentadas desde que se colocó el monumento en septiembre del año pasado.
“Han sido violentadas por elementos del Gobierno de Ciudad de México (…) y además hacemos patente que se está vulnerando el acceso a la justicia de las mujeres”.
“El frente amplio por las mujeres necesita garantías de reparación y como parte de esas garantías están justo los sitios de memoria como este, que de ninguna forma puede ser impuestos por el Estado. Estos sitios siempre se tienen que hacer en consulta con las víctimas y qué mejor que se hagan por las propias mujeres que han sido víctimas o las que acompañamos en estos movimientos”, declaró Lucía Chávez.
La abogada señaló que otro derecho que se viola al querer retirar el monumento es el de la libre expresión.
Ante el panorama, también se solicitaron a la Comisión de Derechos Humanos medidas precautorias para que se “evite el retiro, que sabemos es inminente, de este sitio de memoria”.
Las activistas explican que a través de una solicitud de transparencia, pidieron la fecha y los costos del retiro del pedestal en el que estaba la estatua de Cristóbal Colón que será trasladado a Polanco, y qué empresa o institución será la encargada de hacer los trabajos de remodelación en la glorieta. En respuesta, recibieron opiniones de funcionarios sobre por qué la escultura de La Joven de Amajac es un homenaje a las mujeres indígenas, más no respondieron sobre los costos ni contratos.
“No sólo no responden, sino que hacen evidente la falta de rigor, el compromiso, desconocimiento total o interés para analizar el contexto social y político actual, así como la lucha de las mujeres contemporáneas y a lo largo de la historia.
“No se muestra la más mínima sensibilidad en sus reflexiones, nada hay de la realidad que vivimos y de la que aparentemente prefieren no hablar”, declaró Araceli Osorio Martínez, madre de una mujer que fue víctima de feminicidio.
La mujer opina que el discurso de la descolonización de la jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, “sólo es eso, palabras, porque en los hechos, la intención, es que el genocida vuelva a colocarse en su pedestal para ser admirado”.
“Defienden una figura sin identidad, nosotras en cambio, le damos profundidad a la lucha de las mujeres, que una vez más tenemos que enfrentar la violencia de ser ignoradas y pretender ser borradas”, concluyó.
Por su parte, Daniela Pascual, vocera de Restauradoras con Glitter, explicó que el retiro de la antimonumenta, del jardín y del tendedero también vulnera el derecho a la ciudad, el que establece que los ciudadanos pueden dar forma al espacio público de manera colectiva.
Edith Olivares, directora de Amnistía Internacional, exigió que se mantenga el espacio y que sean las autoridades quienes asistan a la Glorieta para dialogar.
“Este es un espacio que representa una pequeña reparación del daño a las familias y mujeres que están luchando”.
