VERACRUZ.- El Obispo de Veracruz, Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, lamentó el crimen de feminicidio presuntamente cometido por el ahora exsacerdote, Luis Alfonso N en 2017.

El ahora exsacerdote confesó su culpa ante el obispo emérito de la Diócesis de Veracruz, quien presentó la denuncia correspondiente por el crimen, lo que llevó a la huida de Luis Alfonso N y su evasión de la justicia por casi cinco años.

Finalmente, Luis Alfonso N fue detenido el pasado 10 de octubre en Puebla y vinculado a proceso por el delito de feminicidio en Veracruz.

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Obispo de Veracruz delata a sacerdote, presunto feminicida

De acuerdo con la carpeta de investigación del proceso penal 612/2019, una mujer identificada con las iniciales A.M.C fue asesinada el 7 de enero de 2017 y su cuerpo escondido en la cajuela de una camioneta abandonada en la colonia Reserva de Tarimoya I de la ciudad de Veracruz.

Con el propósito de engañar a las autoridades, el presunto feminicida dejó una cartulina con un mensaje en el que describía un móvil falso para el crimen.

El exsacerdote confesó el delito al Obispo Luis Felipe Gallardo un día después de cometerlo tras lo cual fue la propia Diócesis de Veracruz la que reportó el hecho a las autoridades lo que permitió identificar a Luis Alfonso N como presunto responsable de la muerte de la mujer.

Según reveló el obispo, un año antes del homicidio el exsacerdote reveló a la Diócesis haber iniciado una relación amorosa con la víctima, por lo que Luis Alfonso fue reubicado a la ciudad de Cosamaloapan. En ese entonces era sacerdote en la iglesia de San Gabriel al norte de la ciudad de Veracruz.

El obispo Luis Felipe Gallardo, que además fue quien ordenó a Luis Alfonso en 2013, dijo que tras su confesión se le pidió que se entregara voluntariamente a las autoridades para responder por el crimen y pedir perdón a Dios, pero en su lugar decidió huir de Veracruz.

“Nunca solapó la iglesia, la iglesia lo denunció, no más que él se escapó. De hecho la iglesia desde el momento en el que suceden las cosas, en que se retira y todo, la iglesia le dice arrepiéntete y que Dios te bendiga”, dijo el obispo.

El obispo también indicó que toda comunicación entre la Iglesia y el detenido fue cortada, además lamentó como el hecho daña la confianza de los feligreses en los sacerdotes, y pidió no generalizar por el crimen que algunos cometen.

“Todo eso empaña, pero como todo mundo dice, no es que todos sean así, son situaciones de que cada quien hace de su vida lo que decide su libre albedrio, la cuestión está en que tenemos que defender esa Ley fundamental que Dios nos ha dejado, hacer el bien y evitar el mal”, sostuvo.