Además de la trágica pandemia de COVID-19, en los últimos 5 años existió una pandemia mucho más “positiva” a ojos de los negocios internacionales: la distribución local y las exportaciones por parte de innovadores y emprendedores que desean abrirse al mundo con sus productos y servicios, tanto pertenecientes a empresas de tamaño considerable, como también por las Pequeñas y Medianas empresas, conocidas también como PyMEs.
En el caso de México, así como de muchos otros países de Latinoamérica, este efecto no fue diferente. Los pequeños y medianos productores, que han emprendido negocios desde el tequila hasta condimentos, encontraron en el mercado actual muchas oportunidades y una clientela vasta que tiene necesidades que cubrir. Aun así, mantener un negocio es una tarea ardua y a la que se necesita dedicar mucho tiempo, esfuerzo, inversión y estudio.
El comercio en general, sea del tipo que sea, siempre se encuentra bajo reglas, leyes y restricciones que respetar, así como dificultades relacionadas al ámbito de la publicidad y la sociología. Por esta razón, una correcta preparación sobre economía, gestión de empresas, logística, inversiones y otros aspectos es total y completamente necesaria para llevar a cabo un negocio que dé frutos a largo plazo.
Para la gran mayoría de entrepreneurs, comenzar un nuevo negocio, por más pequeño que sea, es sencillo mientras haya dinero para hacer la inversión inicial. La dificultad real es, sin embargo, mantener dicho emprendimiento de forma estable y que provea de ganancias. En muchas ocasiones, los emprendedores se quedan sin dinero después de la primera inversión, por lo que deben recurrir a organismos como el factoraje financiero.
Usualmente, esto ocurre debido a la falta de pago de otras compañías que deben dinero a las emprendedoras por alguna que otra razón. En la mayoría de las ocasiones, las compañías más inexpertas suelen acudir a entidades bancarias para pedir créditos a fin de afrontar la falta de capital, desestimando que las deudas que pueden acumularse con los bancos pueden llegar a ser tan pesadas que, a la larga, las terminan por hundir.
Cuando las pequeñas o medianas empresas se quedan sin liquidez, pierden el tiempo sin la posibilidad de seguir operando. La adquisición de insumos se vuelve imposible, pagar a los proveedores es inviable y si tiene empleados sería imposible cumplir con su sueldo. La falta de liquidez en general, se da cuando las empresas novatas no tienen en cuenta que el riesgo de falta de pago es real y bastante común.
Las empresas de factoring o factoraje financiero, en este sentido, hicieron su aparición hace ya un tiempo, para traer cambios favorables a los nuevos emprendedores y son, en gran parte, la razón por la que muchas empresas latinas y, en específico, mexicanas, se encuentran hoy triunfando en varios mercados tanto locales como internacionales con sus bienes y servicios.
Los beneficios que traen las empresas de factoraje financiero
El factoraje financiero trajo consigo una serie de ventajas que probaron ser muy necesarias para las pequeñas empresas encabezadas por emprendedores con poca experiencia. La cobertura financiera en sí, ya llama la atención, pero estas ofrecen mucho más que eso. Hablamos de facilidades y atajos legales con los que las PyMEs pueden beneficiarse profundamente.
En primer lugar, las empresas, sobre todo las dedicadas a las exportaciones, pueden darse el lujo de financiarse a corto plazo. Esto ocurre debido al cobro de las cuentas que los factores les adelantan, saltando esos largos meses de espera que usualmente se dan. Los factores también se hacen cargo de administrar el cobro en otros países, cuando los negocios no son locales, considerando las complejidades y diferencias entre cada parte.
En segunda instancia, al hacer un convenio con los factores estos se comprometen a cubrir el total cuando hay riesgo de no pago, que nombramos en párrafos anteriores. A su vez, cada cuenta que una compañía necesite cobrar, será administrada por la empresa de factoraje, una vez firmado el contrato correspondiente con ellas. Esto implica que gestionarán todas las transacciones y a todos los clientes.
La importancia de las empresas de factoring en México
En el caso particular de México, y de forma aún más específica sus pequeñas y medianas empresas, los factores han demostrado ser determinantes en su crecimiento y constante evolución sobre todo luego de la pandemia de Covid-19. Este efecto, tuvo lugar gracias a los empresarios innovadores y entrepreneurs que siguieron paso a paso las indicaciones necesarias para acrecentar el poder de sus compañías.
- Un buen emprendedor conoce el atractivo de sus productos. Conocen si apunta mayormente a un público local o si tienen un potencial para exportar. Por esta razón, saben que deben pensar a largo plazo, estudiar el mercado, leer sobre comportamientos relacionados a la sociología y obtener más conocimientos en publicidad y diseño.
- Los nuevos entrepreneurs conocen bien, si tienen estudios generales sobre gestión de empresas, que los puntos nombrados en el párrafo anterior son las columnas que sostienen un negocio fructífero y con un futuro definido. Entre algunas preguntas que se plantea: ¿Son bienes de calidad? ¿Son necesarios para mucha gente? ¿Son mejores que los de mis competidores?
- La legalidad en las operaciones y funcionamiento de las pequeñas y medianas empresas, debe ser siempre transparente, comprobable y certificable. Al crear un producto el emprendedor crea una marca, y esta marca debe ser respetable, aceptada y reconocida tanto por el gobierno mexicano como por la sociedad.
En este sentido, cuando haya regiones o países extranjeros que tengan ciertas normas que cumplir, siempre habrá que aceptarlas sin chistar. Para eso los factores hacen los mejores análisis de negocios para las empresas, a fin de que se tomen las mejores decisiones en cuanto a con quién se hacen los negocios.
Poco a poco, cada entrepreneur irá descubriendo cómo forjar un negocio rentable, promocionable y publicable a medida que avanza con sus ganancias y fama. Las redes sociales son prueba evidente de que cada emprendedor puede hacer su fama por sí mismo y que los negocios están a la vuelta de la esquina para cualquiera con el vigor y espíritu suficiente para llevarlos a cabo.
(I.S.)
