CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Desde una prisión mexicana, el exgobernador de Nayarit, Roberto Sandoval (2011–2017), negó ayer que haya recibido financiamiento del narcotráfico, como reveló el exprocurador de la entidad durante su mandato, Édgar Veytia, en el juicio en Estados Unidos contra Genaro García Luna.
Anteayer martes el exprocurador de Nayarit, también conocido como “El Diablo”, indicó que, junto con Sandoval, recibió sobornos del cártel de los hermanos Beltrán Leyva a cambio de no investigarlos, protegerlos y no inmiscuirse en sus asuntos, así como para impulsar la campaña que lo llevó a la gubernatura.
“En relación con la mención de mi nombre recabado por algunos medios de comunicación en voz de un testigo en el juicio de Genaro García Luna en Estados Unidos, niego y rechazo contundentemente que mi campaña o mi persona hayan tenido relación con grupos del narcotráfico”, se lee en un posicionamiento público que dio a conocer desde una prisión mexicana.
El ahora exgobernador lleva casi 20 meses en un penal mexicano en El Rincón, cerca de Tepic, capital de Nayarit, tras ser capturado el 6 de junio de 2021 en Linares, Nuevo León, por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita.
En este sentido, Sandoval enfatizó que el proceso legal que enfrenta en México “no tiene nada que ver con narcotráfico” y que después de cinco años de investigaciones las autoridades determinaron que “no hay indicios de enriquecimiento ilícito ni de peculado”.
“Estoy detenido y en proceso por temas administrativos como el del Programa Alimentario PROSA, donde el objetivo principal fue ayudar a la gente, y ese se cumplió a cabalidad”, añadió.
