MÉXICO.- El gobierno de Estados Unidos adquirió el 8 de noviembre 2021 el spyware espía Landmark, utilizándolo miles de veces para espiar a objetivos en México según una investigación publicada este domingo por The New York Times (NYT).
De acuerdo con el diario, la administración de Joe Biden contrató el software espía a NSO Group mediante la compañía ”Cleopatra Holdings” que sirvió de fachada para el contratista Riva Networks; mismo con que el gobierno estadounidense adquirió en 2019 el spyware Pegasus.
Un teléfono celular infectado con Landmark se convierte en una especie de “baliza electrónica” que comparte la ubicación de su usuario en tiempo real y con precisión a quien lo espía. En 2017, un asesor del príncipe heredero de Arabia Saudita, la misma persona acusada de orquestar el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi, utilizó Landmark para rastrear a disidentes saudíes
El NYT indica que el programa Landmark permitió al gobierno estadounidense probar, evaluar y hasta desplegar el spyware contra objetivos seleccionados en México.
“Bajo este contrato, según dos personas, han habido miles de usos en por lo menos un país, México”, refiere el reportaje del diario estadounidense.
El contrato revelado por The New York Times muestra que el gobierno de los Estados Unidos es el usuario final de la herramienta, aunque no deja claro cuál agencia la utilizará o autorizó su adquisición.
Dos fuentes confirmaron al diario que ha habido miles de consultas del en México a través del software. Si bien el contrato permite utilizar Landmark contra números telefónicos en Estados Unidos, no hay evidencia de que esto haya ocurrido, de acuerdo con el medio.
Joe Biden prohíbe usar spyware de empresas comerciales
El NYT a documentado a la fecha que Cleopatra Holdings sigue haciendo pagos mensuales para este spyware. Cabe mencionar que la semana pasada, el gobierno de Joe Biden anunció una nueva política pública que prohíbe a agencias y otras dependencias federales usar spyware adquirido de empresas comerciales.
En tanto, un funcionario de la Casa Blanca aseguró al diario que no tenía conocimiento de este contrato, y que, sí existe, sería una violación a la referida orden ejecutiva.
La empresa israelí NSO recientemente fue comprada por una empresa con sede en Londres, Novalpina Capital, después de varios escándalos en torno a su producto Pegasus, que fue empleado por varios gobiernos alrededor del mundo para espiar a disidentes.
