MÉXICO.- La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) alertó sobre el consumo de productos conocidos como poppers, los cuales son utilizados con fines recreativos por los jóvenes, ya que están compuestos por sustancias que se pueden considerar como tóxicas, además de que pueden causar una adicción a las personas que la consuman.
De acuerdo con la Cofepris, el consumo de la sustancia se ha popularizado entre los adolescentes, que la utilizan como sustancia psicoactiva o como estimulante sexual.
¿Qué son los poppers?
Se trata de un tipo de droga que pertenece a la familia de los nitritos que se consume vía inhalación. Se trata también del nombre más común que reciben estas sustancias químicas inhalantes compuestas por el nitrito de amilo, isobutilo o butilo.
Este tipo de sustancias psicoactivas puede comprometer gravemente la salud de sus consumidores.

Especialistas detectaron que los poppers contienen nitrito de amilo, isobutilo, isopropilo o butilo, los cuales son tóxicos, irritantes, altamente volátiles e inflamables.
De igual manera, la Cofepris alertó que los poppers a veces los consumen de forma simultánea con otras drogas como MDMA, metafentamina y cocaína, y también con medicamentos para prolongar la erección o para la hipertensión arterial, lo que puede someter al sistema cardiovascular a un esfuerzo extra, que resulta ser más intenso y peligroso.
A través de un comunicado, la Cofepris señaló que estos productos usados con fines recreativos contienen sustancias altamente tóxicas, irritantes, volátiles e inflamables, además tienen capacidad adictiva.
Por lo anterior, el consumo de poppers tiene diferentes efectos negativos para la salud, como los siguientes:
- Riesgo de intoxicación por sobredosis: Sus efectos tienen una breve duración, por lo que consumidores necesitan mayores dosis.
- Efectos adversos: mareo, vómito, irritación de vías respiratorias, dificultad para respirar, tos crónica, bronquitis, y neumonía lipoidea.
- Daños oculares: Lesiones, desórdenes en la visión, pérdida de la vista.
- Afectaciones en los nervios periféricos: Esto puede provocar debilidad muscular, entumecimiento y dificultad para coordinar movimientos.
- Daños en el sistema cardiovascular: Puede provocar la disminución de la presión arterial, taquicardia, arritmias, fibrilación ventricular y aumentar el riesgo de sufrir un infarto.
