Si bien no se trata de una droga nueva, el año que concluye quedará marcado como el de la imparable expansión del fentanilo, un problema que ha llevado a países como México, Estados Unidos, China y la India a unir sus fuerzas en una guerra sin cuartel al opioide.
Las alarmas se dispararon en Estados Unidos, donde el creciente consumo de la droga ilegal causa unas 100,000 muertes al año.
Los acercamientos del gobierno estadounidense con México para combatir el problema son cada vez más constantes, y ahora se suma China, tras la reunión entre los presidentes Joe Biden y Xi Jinping, en noviembre.
Los cárteles mexicanos, principalmente el de Sinaloa, son los mayores productores de la droga, que luego envían a Estados Unidos, aunque ahora tienen en la mira también el mercado de Europa.
Estados Unidos, si bien reconoce el problema de la demanda, reclama a México hacer “más” en la lucha contra el fentanilo. El fiscal general del vecino país, Merrick Garland, pide a México desmantelar más laboratorios de drogas y extraditar más narcos a suelo estadounidense, como ya ocurrió con Ovidio Guzmán.
Envían dosis más potentes
Este año que concluye, la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) advirtió que los cárteles de Sinaloa están enviando a Estados Unidos pastillas con dosis de fentanilo más potentes: seis de cada 10 son potencialmente mortales.
El problema no se limita a Estados Unidos. Informes de este país revelan que Ecuador y Colombia se han sumado a las zonas de paso de la droga o sus precursores, como ya lo es Guatemala.
En El Salvador se decretó alerta al detectarse frascos de fentanilo con destino a Estados Unidos. No es cuestión de si, sino de cuándo En otros países, como Costa Rica, las alertas están encendidas, al haberse decomisado ya dosis de la droga.
En Perú, el sicólogo peruano Milton Rojas dijo que la cuestión no es si, sino cuándo llegará el fentanilo a esta nación. “Sería un error pensar que no va a llegar”.
Latinoamérica, sin preparación para enfrentar al fentanilo
Si en Estados Unidos se distribuye ya la naloxona para contrarrestar los efectos del fentanilo y evitar muertes innecesarias, en Latinoamérica los expertos han subrayado este año la escasa preparación que existe para enfrentar este problema.
A China, principal productor de precursores, se suma ahora una nueva preocupación: India, donde hay más de 11 mil laboratorios químicos y no hay una normatividad local estricta acerca de la producción, venta y distribución del fentanilo y sus precursores, lo que ha desatado un boom en la producción de precursores.
Ya se han descubierto laboratorios clandestinos y de acuerdo con un exagente de la DEA que habló con este diario se sabe que en India se sintetiza fentanilo para el Cártel de Sinaloa y que llega a los puertos de Lázaro Cárdenas, en Michoacán, y Manzanillo, en Colima.
Europa está también en estado de alerta ante la posibilidad de que los cárteles mexicanos intenten diversificar el negocio a las naciones europeas. Los nexos que hay de cárteles con lugares como Países Bajos generan preocupación.
La situación es tal que, en entrevista con este medio, el director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, alertó de la posibilidad de que el problema del fentanilo se convierta en una epidemia. EU apuntala la estrategia de ir directo a las finanzas del narco.

En ese sentido, este año se han anunciado una serie de sanciones desde el Departamento del Tesoro contra gente ligada a los cárteles de Sinaloa y los Beltrán Leyva. Al mismo tiempo, el Tesoro lanzó una “fuerza de ataque” que busca cortar el flujo de la droga y aumentar el impacto financiero para dar un golpe mortal al narco.
El 2024 que está por comenzar es año de presidenciales tanto en México como Estados Unidos, lo que seguramente impactará en los discursos de campaña sobre el fentanilo y la cooperación mexicana.
Si ello afectará la alianza que se ha forjado en torno al tema, está por verse.
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