El incendio fatal en un centro migratorio en Ciudad Juárez, que causó la muerte de, hasta anoche, 39 migrantes, “es consecuencia de las restrictivas y crueles políticas migratorias que comparten los gobiernos de México y Estados Unidos, dijo ayer la organización Amnistía Internacional (AI).
“Estos devastadores hechos dan cuenta de un sistema de control migratorio verdaderamente inhumano. ¿Cómo es posible que las autoridades mexicanas hayan dejado encerrados a seres humanos sin posibilidad de escapar del incendio?”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de AI en un comunicado.
Además, consideró, como “sumamente insensible y ofensivo” que tanto el presidente López Obrador en su conferencia de prensa mañanera, como el Instituto Nacional de Migración en un comunicado oficial, “hayan insistido en utilizar eufemismos para restarle gravedad a los hechos ocurridos y culpabilizar a las personas migrantes de los hechos”.
“Las estaciones migratorias no son ‘albergues’, sino centros de detención, y las personas no están ‘alojadas’ ahí, sino privadas de su libertad”, expuso Erika Guevara.
En el comunicado, AI señaló que los países de la región, encabezados por Estados Unidos, “han establecido políticas migratorias compartidas que son cada vez más inhumanas”, haciendo casi imposible el acceso al derecho a solicitar asilo y obligando a las personas a buscar rutas más peligrosas que las ponen en situación de mayor vulnerabilidad.
Identifican a víctimas de Ciudad Juárez
Según la Fiscalía General de la República (FGR), entre las personas fallecidas y heridas había 28 guatemaltecas, 13 hondureñas, 12 venezolanas, 12 salvadoreñas, una ecuatoriana y una colombiana.
Anoche el gobierno federal ajustó a 39 el número de migrantes muertos por el incendio en un centro del Instituto Nacional de Migración (INM) en Ciudad Juárez.
En una misa celebrada anoche en memoria de los migrantes, el obispo de Ciudad Juárez, José Guadalupe Torres Campos, expresó el hartazgo ante tanta muerte, la generada por la violencia diaria y ahora ésta contra los migrantes. “El grito, el clamor de todos es basta. Basta de tanto dolor, basta de tanta muerte”, enfatizó.
Activistas culpan a las autoridades de la tragedia en Ciudad Juárez
La Red de Casas de Migrantes y Centros de Derechos Humanos de la zona norte de México, quienes ya habían denunciado el incremento de operativos conjuntos de autoridades migratorias y municipales y detenciones arbitrarias a primeros de marzo en una carta firmada por más de 30 colectivos, expusieron ayer en un comunicado que el suceso “refleja la ausencia de protocolos para la protección de migrantes y solicitantes de asilo”.
Responsabilizaron a las autoridades de lo sucedido por la falta de actuación e indicaron que se trata de un espacio “reducido y sin ventilación” donde no había agua potable ni atención médica y las personas estaban incomunicadas y desinformadas. “Se veía venir”, sentenciaron en el comunicado. “La política migratoria de México mata”.
Desde Naciones Unidas se pidió una investigación exhaustiva de los hechos y Felipe González Morales, relator especial para los derechos humanos de los migrantes, recordó que el derecho internacional establece que “la detención de migrantes debe ser una medida excepcional y no generalizada”.
Las instalaciones que tienen las autoridades migratorias mexicanas por todo el país han sufrido de forma reiterada tanto críticas por el hacinamiento como protestas y disturbios. Las ultimas tuvieron lugar a finales de 2022 en Tijuana, Baja California, y Tapachula, en Chiapas.
En Yucatán, a raíz de un reporte ciudadano, se detuvo a unos 30 indocumentados de origen indio que planeaban abordar un tráiler en la carretera federal Mérida-Umán.
