ACAPULCO.- La mortandad de más de una decena de especies acuáticas afecta desde hace semanas a la Laguna de Tres Palos, en la zona Diamante de Acapulco, según denuncian pescadores y acuicultores, quienes atribuyen el fenómeno a contaminación y descargas residuales.
Los pescadores del poblado Plan de los Amates, en Guerrero, dijeron que desde hace dos semanas se agravaron los reportes de muertes de una variedad de peces, como el robalo, pargo, lisa, camarón, tilapia, carpa, cuatete, entre otros.
Lo anterior ha devastado sus medios de vida junto a 7 mil 500 familias directamente implicadas, y otras 15 mil de forma indirecta, según líderes locales. La pérdida económica supera los millones de pesos, y los afectados demandan intervención urgente de autoridades y expertos ambientales.

Además, señalan que lo han perdido todo, tanto los peces de producción, en jaula y engorda, como los que ingresaban con las aperturas de las lagunas y ríos.
Exceso de calor, posible causa de mortandad de peces
Las autoridades, por su parte, han atribuido el desastre a la temperatura del agua que llegó a 34 °C, lo que, según precisaron en un comunicado, supera el rango tolerable de las especies, de 28 a 30 °C, reduciendo drásticamente los niveles de oxígeno disuelto, especialmente en zonas de remanso como Plan de los Amates.
🐟💀#Acapulco | Pescadores y acuicultores de la laguna de Tres Palos denunciaron la mortandad de ocho especies de peces por contaminación, lo que ha generado pérdidas económicas a los productores que alcanzan hasta los 5 millones de pesos.
— Meganoticias IXT (@MeganoticiasIXT) August 18, 2025
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Investigaciones recientes y pasadas mostraban desde hace años una elevada eutrofización, pérdida de manglares, presencia de metales pesados, como plomo y cadmio, bajos niveles de oxígeno y contaminación fecal, física y química.
Desde 2008 ya se documentaba que la urbanización desordenada y descargas contaminantes ponían en riesgo el equilibrio ecológico de la laguna.
“Sí hay contaminación, yo siento que es por las casas que están haciendo pegadas a la laguna. Están haciendo muchas construcciones y todo viene a dar aquí, no hacen su tratadora de agua”, afirmó un pescador.
Otro pescador mencionó que desde hace varias semanas descubrieron que el pescado olía a combustible, por lo que dejaron de comercializarlo y consumirlo. Su situación, según dijo, lo obliga ha buscar un trabajo, de lo que sea, de albañil u otra cosa.

Los pescadores demandan la intervención de biólogos, ecólogos y autoridades para evaluar la laguna, restaurar manglares, fortalecer el tratamiento de aguas residuales y regular desarrollos urbanos.
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