Una investigación de Latinus reveló que una empresa vinculada al círculo cercano de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, recibió contratos por más de 23 millones de pesos del gobierno de Claudia Sheinbaum para el suministro de medicamentos, pese a no haber cumplido con la entrega total del pedido.

De acuerdo con los documentos obtenidos por dicho medio, la empresa Biosistemas y Seguridad Privada S.A. de C.V. fue beneficiada con dos adjudicaciones directas que suman alrededor de 23 millones de pesos, como parte de una megacompra de fármacos realizada durante la gestión de Sheinbaum en la Ciudad de México. Los contratos establecían la entrega de más de 280 mil piezas de medicamentos destinados principalmente al IMSS.

Sin embargo, el reporte señala que la compañía habría incumplido con la entrega de al menos 25 mil piezas que debieron surtirse desde junio pasado. Entre los productos pendientes se incluyen fármacos de uso delicado como insulina, anticoagulantes, medicamentos oncológicos y dobutamina, este último sujeto a alertas sanitarias previas emitidas por la Cofepris debido a irregularidades en su calidad.

El caso ha reavivado las críticas hacia el llamado “Clan de Andy López Beltrán”, un grupo de empresarios y operadores políticos supuestamente beneficiados por su cercanía con el hijo del presidente. Entre ellos destaca Amílcar Olán, amigo de López Beltrán, quien ha sido vinculado con licitaciones en el sector salud y con presuntas irregularidades dentro del programa IMSS-Bienestar.

Pese a los señalamientos, la empresa Biosistemas no figura en las listas de farmacéuticas vetadas o sancionadas que se han presentado en las conferencias matutinas del gobierno federal, lo que ha generado cuestionamientos sobre un presunto trato preferencial. Hasta el momento, no existe confirmación oficial de sanciones o investigaciones abiertas en su contra.

Consultada sobre temas similares en meses anteriores, la presidenta Claudia Sheinbaum descalificó las denuncias que involucran a López Beltrán, calificándolas como “pura politiquería” y señalando que corresponde a las autoridades competentes determinar si existen responsabilidades legales.

El caso se suma a una serie de reportes que apuntan a posibles conflictos de interés y uso de influencias en la distribución de medicamentos, un sector que ha sido objeto de múltiples denuncias desde el inicio del actual gobierno federal.